Rise Of The Runelords: The Skinsaw Murders. 11ª Sesión

by

Juego Pathfinder
Fecha 24/06/2012
Campaña Rise Of The Runelords: The Skinsaw Murders. 11ª Sesión.
Lugar Manises II
Asistentes Juan (DJ), Perico (Saia), Sento (Englier), Germán (Debra).

Ya ha pasado una semana desde los hechos en la feria del pueblo y aún no está claro que es lo que pasó, sólo que un centenar de vecinos perdieron la vida en el ataque de los seres faéricos del bosque. Pero la vida sigue, la de algunos, y nuestro trabajo también, ser alguacil de este pueblo no es una tarea relajada, como nuestro jefe acaba de volver a recordarnos.

Anoche tuvimos un par de muertos en circunstancias más que extrañas, y por lo visto no han sido las primeras víctimas de este asesino, al ver uno de los cadáveres el jefe lo asoció con tres muertos que hubieron en la feria en circunstancias parecidas. Por si fuera poco parece que han dejado una nota (manchada de sangre) con un mensaje para Saia, tratando de inculparlo.

Como ha preferido que lo veamos a describirnos los muertos, nos dirigimos al aserradero, el sitio en el que se ha producido el asesinato. En la parte inferior se encuentra el primer cadáver, Katrina Vinder, mujer de Venn Vinder (un comerciante del pueblo), parece que haya sido arrojada a la maquinaria desde la segunda planta.

Hay huellas en el serrín del suelo desde el cadáver de Katrina hasta las escaleras que suben a la segunda planta, son de tres tipos, unas que deben de ser las de Katrina, otras de un hombre y las terceras de un humano descalzo.

En la segunda planta encontramos el segundo cadáver, Banny Harker, el responsable del aserradero. Se encuentra sobre una mesa y da la impresión de haber sido algún tipo de sacrificio, la mandíbula ha sido destrozada, el abdomen ha sido abierto y en el pecho le grabaron con algo cortante mientras aún estaba vivo un símbolo de siete puntas igual al medallón que tiene Saia. Además, en el cuerpo encontramos unos arañazos de garras y despide un ligero olor a putrefacción.

Estudiamos las huellas de la segunda planta y vemos que hubo un forcejeo entre los tres, y que después del desenlace el humano descalzo huyo por la ventana que da al embarcadero. Las huellas desaparecen al final del mismo, aunque pudimos comprobar que también fue la vía de entrada del asesino.

Por lo visto la mujer encontró a Banny peleando con su asesino, intentó ayudarle utilizando un hacha, pero no tuvo suerte y murieron los dos.

En el aserradero no podíamos hacer más, teníamos que investigar las pocas pistas disponibles. La primera el símbolo del medallón, pertenecía a alguna religión antigua, pero no sabíamos cual, así que nos dirigimos al templo, donde nos dicen que pertenece al antiguo imperio que hubo en la zona hace miles de años. Por lo visto cada una de las siete puntas reflejaba una de las virtudes del gobierno. Con el paso el imperio se corrompió y cada una de las virtudes pasó a ser uno de los pecados.

Probamos suerte con los seres faéricos del bosque, quienes recuerdan a los humanos del antiguo imperio, pero solo que eran unos humanos más respetuosos de la naturaleza que los actuales.

Viendo que no podíamos averiguar nada más por ese lado, probamos por la parte de Katrina, estaba claro que esa mujer no tenía que estar a esa hora en el aserradero, por lo que tenía que tener algún tipo de romance con Banny, así que fuimos a preguntar a su marido.

Venn Vinder no se había enterado del romance de su mujer, es más, seguía sin saberlo, según él, esa noche estaba en casa de una amiga, y esta amiga, después de hablar con ella, fue la que nos confirmó el romance. Aunque esto tampoco nos sirvió para nada.

Probamos nuestro último cartucho, los tres muertos anteriores, los de la feria de invierno. Podemos inspeccionar sus cuerpos porque después de encontrarlos les pusieron un símbolo de protección para poder investigarlo más tarde, este símbolo paraliza la putrefacción, aunque pese al hechizo seguían oliendo a putrefacción, que curioso…

Los cuerpos presentaban las mismas lesiones que el cuerpo de Banny, incluyendo la mandíbula destrozada, que empezamos a sospechar que es para que no puedan hablar en caso de ser resucitados. Lo más interesante es enterarnos de que no eran tres, eran cuatro los comerciantes que iban juntos, al cuarto lo dejaron vivo, atado junto a los cuerpos de los otros tres y está en una especie de sanatorio.

En los cuerpos encontramos una nota, similar a la recibida por Saia, con tres nombres. Se les citaba para hablar de negocios y ganar mucho oro. En la firma ponía “Su señoría”. El lugar en el que se les citaba en la carta era el recodo del río junto a la feria de invierno, lugar en el que se encontraron los tres cuerpos y al cuarto comerciante atado a una estaca del suelo.

Fuimos a hablar con el loco, está en una habitación acolchada con camisa de fuerza y solo sabe decir cosas como sangre, cuchillas, el cortacarne,…  De repente, al ver el símbolo que porta Saia, se calmó, bueno, dejémoslo en que empezó a decir cosas casi coherentes, como que tenía un mensaje para él de su señoría, algo como “que llegaría a pesares, que conocería a la cuadrilla, que tenían algo bonito para él”, tampoco es que fuera un mensaje claro cristalino, pero es que lo anterior que decía era más inteligible todavía.

Pesares, pesares, pesares,… ¡¡¡¡dioses!!!! ¿porqué me sonaba tanto? Creo que es algún sitio en el que estuve, pero no conseguía recordarlo.

Inspeccionamos el recodo del río donde se localizaron los tres cuerpos y al loco, algún ritual fue realizado, quedaba algún resto y la zona aún desprendía olor a putrefacción, pero no fuimos capaces de descubrir nada más, así que nos dirigimos a la posada en la que habían estado alojadas las tres víctimas.

En su equipaje habían cosas que no cuadraban, entre ellas un doble fondo con material más que sospechoso como ganzúas de muy alta calidad, equipaje oscuro,… en el de uno de ellos en lugar de material de ladrón lo que había eran armas variadas, aunque no ostentosas, eran fácilmente camufables bajo la ropa. Todo esto, junto a más de 20 documentaciones falsas nos hizo deducir que lo que habían contratado eran tres ladrones y un mercenario, además por la calidad del material, estaba claro que no eran principiantes, esto era material de profesionales, y de los buenos.

Teníamos que informar al jefe de todo lo descubierto hasta el momento, no habíamos resuelto prácticamente nada, pero habíamos avanzado más de lo esperado. La sorpresa fue cuando al revisar los retratos de delincuentes buscados, encontramos los retratos de los cuatro, a nadie se le había ocurrido hasta el momento porque parecían comerciantes y había demasiado trabajo con los hechos de la feria de invierno. Aunque no fue tan satisfactorio este descubrimiento como cabía esperar, resulta que los cuatro eran delincuentes de renombre que solían actuar haciéndose pasar por nobles y robando a los nobles verdaderos, nuestro pueblo no es para nada una zona suya de actuación, entonces, ¿para dónde demonios los habían contratado?, y ¿porque los habían matado de esa manera tan macabra?

Otra vez demasiados interrogantes y muy pocas pistas, así que fuimos a hablar con Ibor Thorn, el segundo al mando del aserradero, la mujer muerta tenía que tener algo que ver con todo esto, seguro, y él era alguien que podría informarnos.

Ibor reconoció que Banny estaba liado con Katrina, además nos comentó que Banny falseaba los libros de cuentas del aserradero, por lo visto tenía negocios ilegales con otros aserraderos de las cercanías.

Fuimos a casa de Banny y al ver el interior se confirmó lo que Ibor nos había comentado, estaba claro que vivía por encima del nivel del que debía hacerlo, sin ostentación, pero se notaba. No encontramos nada que sirviera para la investigación de los asesinatos, pero si encontramos 5.000 m.o. que había escondido Banny, fruto de su negocio ilegal, dinero que entregamos al templo, única manera de limpiar ese dinero corrupto.

Así que nos encontramos en otro callejón sin salida y sin más pistas, por lo que decidimos volver a la rutina esperando que con el tiempo surgiera alguna pista nueva que pudiera ayudarnos. Y así fue, cuatro días después apareció en el pueblo Grumm, un granjero de río abajo, parece ser que en las últimas semanas las granjas de la zona han tenido problemas, ruidos  y luces extrañas, además de unas figuras siniestras que no parecen animales ni hombres, pero que destruyen las cosechas y matan al ganado.

Nos dirigimos a la granja para averiguar si tenía alguna relación, bueno, también fuimos porque el jefe dijo algo así como “ir para allí cagando leches”.

La zona de granjas estaba a un día a caballo del pueblo, son granjas muy separadas unas de otras, y se notaba que los campos ya no estaban cuidados, no llegaban a estar abandonados, pero eso era cuestión de un par de semanas.

Cuando llegamos a la granja de Grumm, que se había quedado en el pueblo por seguridad, vimos que estaba totalmente cerrada, al igual que el establo. Por cierto, curioso el establo, una de las paredes era la cabeza de una estatua de un cuerpo gigante, uno de los antiguos pobladores, de la religión del símbolo de las siete puntas.

El mal se respiraba por todas partes, aunque mis compañeros eran incapaces de notarlo. Teníamos que solucionar esto de una manera drástica, y así lo empezó Saia, tiró la puerta de la granja abajo y nos encontramos con los seres que decía el granjero, eran ghouls.

Evidentemente los nueve nos atacaron, uno parecía ser el líder, liberé la energía de mi Dios en esa maldita granja y automáticamente murieron los nueve, no tenía ganas de tonterías con estos asquerosos seres.

El líder, el líder me sonaba, claro, era el mayordomo de aquel señor que nos contrató hace unos años, el señor de la finca “Los Pesares”, por fin lo recordaba. Es más, el mayordomo ghoul aún llevaba las llaves de la finca encima.

Al estudiar las granjas afectadas nos imaginábamos lo sucedido, podíamos trazar una línea recta desde Los Pesares hasta esta granja y comprobar que todas las granjas afectadas estaba en esa línea, estaba claro que la “infección” había partido de la finca y que los ghouls que habíamos encontrado eran los granjeros.

Revisamos la casa y el granero (donde sólo habían animales muertos) y encontramos 3400 m.p. que dedicaremos a la construcción en el pueblo de un templo de Torag, que ya toca.

La acción a tomar era obvia, teníamos que acabar con todo rastro de mal, así que quemamos la casa y el granero, y nos fuimos a limpiar las demás granjas. Llevó un tiempo, pero acabamos con todos los ghouls y quemamos todas las granjas antes de llegar a “Los Pesares”.

Los Pesares no estaba como lo recordábamos, era más oscura, las paredes estaban llenas de un musgo verdoso que brillaba (era lo que iluminaba el interior) y parecía abandonada, pero era obvio que no lo estaba, no es que se notara el mal que emanaba la casa, es que casi quemaba, se podía palpar, nos esperaba mucho trabajo dentro y no iba a ser fácil.

En la entrada encontramos un altar que antes no estaba, sobre él una mantícora disecada en muy mal estado. Olía a pelo quemado, pero no vimos nada más interesante, así que pasamos a la siguiente sala, lo que había sido una sala de baile.

Mientras inspeccionábamos la sala Saia empezó a decir que oía música y que una mujer le estaba invitando a bailar. Como el enano dudaba de sus capacidades de baile se negó y se llevó una bofetada de la ofendida mujer, o eso fue lo que nos contó.

La siguiente habitación era un baño, con una bañera, hasta aquí bien, pero claro, la rata enorme que había en la bañera ya no era tan normal, así que se lo expliqué con mi maza y seguimos a la siguiente habitación.

La sala estaba llena de polvo por todas partes, pero podíamos verlo moverse, como si alguien se estuviera moviendo por delante de la chimenea, aunque no veíamos a nadie. De repente la vi, era una mujer que no paraba de decir Lorei, Lorei,… la canalla se atrevió a poseerme, me permitió ver la casa como era antes y recordar lo que ella recordaba, un miedo atroz por lo que estaba haciendo mi marido (¿he dicho yo esto?, mierda de posesiones…), creo que quiere matarnos a mí y a mi hija Lorei (mierda, otra vez…) cogí a Débora (pensando que era Lorei) y traté de huir con ella, hasta que Saia consiguió sacarme del vil trance en el que me encontraba.

Bueno, pues pasada esta crisis de identidad, llegamos a la siguiente sala, un comedor con cuatro vidrieras enormes con un monstruo cada una que sale de una caja de siete lados.

  • Un árbol con cara de enfadado (seguramente un Trenant)
  • Un pájaro enorme con pico curvado (esto seguro que es un Rock)
  • Un centauro con cuerpo de león y de mujer (una esfinge, seguro)
  • Un calamar azul (vamos, un kraken)

Recuerdo que la otra vez que estuvimos aquí estas vidrieras no estaban, había un ventanal que daba a un bello paisaje, algo imposible de ver ahora con la vidriera.

Pasamos el comedor y llegamos a la biblioteca, en ella hay dos butacones, uno lleno de sangre y el otro tumbado con una bufanda de seda que se mueve (pese a que no hay corrientes de aire), tras el butacón con sangre hay un sujetalibros también lleno de sangre y parcialmente roto. Veo como Saia coge la bufanda, se la enrolla en el cuello y comienza a estrangularse, aunque según él y Debra es la bufanda que se mueve sola. Utilizo la misma técnica de rescate que había utilizado Saia conmigo, un guantazo, y recupera la cordura.

Con todo lo que había pasado y aún quedaban salas. En la siguiente Saia ve a una mujer muy bella mirando a través de una ventana, la misma que vio en la sala de baile. Desapareció al instante.

Volvimos a la entrada, ya habíamos recorrido la planta baja, pero ahora no hay puerta, hay un tabique en su lugar, alguien no quiere que nos vayamos, huele a humo, la mantícora parece haber vuelto a la vida, se levanta, salta, nos atraviesa y vuelve a aparecer disecada, vieja y estropeada sobre el altar. Esto va a ser complicado….

Etiquetas: ,

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: