D
espués de un buen descanso (nosotros, de las alemanas no se puede decir lo mismo), y antes de que amaneciera (estamos cogiendo costumbres extrañas), emprendimos camino hacia Agés. Antes de salir de Belorado, y una vez los músculos han cogido algo de temperatura, unos estiramientos, que falta les hace, y luego a la marcha.
El camino no era duro, la pega era la lluvia que había caído durante la noche, que había sido muy abundante, había muchísimo barro, las botas cada vez pesaban más, y los pantalones no dejaban de empaparse, la verdad es que se hizo bastante incómodo. Así que cuando llegamos a Villambistia tuvimos que realizar la parada de rigor para tomar algo calentito, y que mejor que un Coto del 2002 acompañado de una tortilla de patatas en la taberna de Iñaki, mientras escuchábamos música celta. Eso si que es un sitio para hacer parada, el pueblo es muy pequeño, pero Iñaki (que todo sea dicho, entre la constitución tan recia y la enorme barba negra, parece un enano de las montañas), es, como diría él, un tío cojonudo. Nos tomamos unos vinos con él, hablamos de sus experiencias por Valencia, y nos invitó a almorzar luego, que iba a preparar unas sardinas, cada uno pagaba a escote y a correr, el problema es que sabíamos que si nos quedábamos eso se iba a liar y de ahí no salíamos hasta la noche, por lo que decidimos continuar hasta Villafranca. Continúa leyendo «Etapa 3: Belorado – Agés. 27’7 km.»
Debe estar conectado para enviar un comentario.