De los murciélagos, lobos y otros habitantes del monasterio.

Tras una espera mas que abultada por la criatura , que vilmente nos engaño con volver, y respirando tranquilamente ya que al menos, no vino con amigos, decidimos que a lo mejor es buena idea el ir a por esos hongos, ya que ellos no vendrán a nosotros. Como precaución tomamos la determinación de revisar las habitaciones minuciosamente, ya que no sabemos como de escondidos pueden estar los hongos.
Continúa leyendo «De los murciélagos, lobos y otros habitantes del monasterio.»
