EXO – Babieca S003 – Fiestas en Chandra



Fecha: – 2021-04-18

  • Juan Carlos (DJ)
  • Perico (Camden) Humano
  • Scott (Twelk) Ukaro
  • Lohengrin (Landel) Lixnel
  • Sento (Antolin) Veddio
  • Alan (Jinx) Oliero
  • Juan (Xander) Humano

Notas

Querido Twelk,

Acabo de ver en los permisos de amarre 

y horarios previstos que la nave esa que 

usas con tus amigotes tiene prevista su 

«date arrived» para el 24 de Cuetku 

a las 17:00HC. La próxima vez a ver si 

nos avisas un poco antes y no tengo que 

oírlo en los informes del astropuerto. 

Siempre eres bien recibido.

Puedes utilizar la dársena de la corpo-

ración, la D28, y así ahorráis para esas 

otras cosas. Tu madre ha arreglado con 

Balar un alojamiento barato justo al 

lado de casa (ya ha hablado con Balar, 

ella estará encantada). Le he dicho a tu 

madre que quizás no os quedéis a la 

Adventias (las fiestas) pero tú hijo, ya 

sabes cómo es. Ha dicho: «¡Tonterías!».

PD: creo que Mira está en celo.

Sr. Lone,

tu padre.

Partida

Llegada a Franay

Extrañamente sin incidentes, llegamos al sistema Franay el día 24, un sistema dominado por un gigante supermasivo de Gas, por suerte ese no era nuestro destino, sino Iroma, un planeta clase O, 90% agua, con un satélite (posiblemente capturado por su composición metálica) llamado Clion.

El planeta Franay, que daba nombre al sistema, era un pequeño planeta que orbitaba la segunda estrella, con suelo de lava y que no parecía un destino vacacional.

Iroma

Chandra era una de las tres principales ciudades de Iroma, todas ellas en la isla (semicontinente) principal, domicilio de la familia de Twelk y destino final de nuestra mercancía.

A parte de las tres ciudades, lo único destacable en el planeta eran las minas, grandes plataformas de excavación submarina, fuente de la riqueza del planeta.

La estación espacial de Iroma

Llegábamos a la dársena de la familia de Twelk (D28) en la estación espacial de Iroma, cuando las cosas empezaron a recuperar la normalidad, la puerta de la dársena no se abría, los técnicos estaban de fiesta en el planeta y la que dio la solución fue la madre de Twelk, una señora con bastante carácter, que nos recomendó darle una patada. Así que allá fue Twelk junto a Candem, traje de vacío mediante, a patear la puerta, cosa que no fue necesaria porque al acercarse vieron el origen de la avería, un muelle suelto que al engancharlo en su sitio permitió que las puertas se abrieran y accediéramos a la dársena.

Allí nos recibió Kara, la muy joven, alegre y dinámica hermana adoptiva de Twelk, quien sin dejar de hablar en ningún momento nos acompañó a tomar algo mientras se descargaban las piedras.

No todos acompañaron a Kara, Xander y Antolín se quedaron a realizar la estiba, y lo que iba a ser una tarea monótona se convirtió en unos momentos de tensión cuando aparecieron unos «compañeros estibadores» reclamando que se pagaran las cuotas del sindicato de estiba. Antolín no se había levantado diplomático y la negociación fue breve, no se pagaba ni un crédito, así que los «sindicalistas» cerraron las puertas de la dársena y uno de ellos se fue a la cantina a probar suerte con el resto del equipo.

Mientras esperábamos, Xander ya aburrido, enseñó a los dos esbirros que quedaban su carnet de miembro del sindicato 508, lo que provocó un cambio de coloración en la piel de los matones, pasando a ser un color blanquecino, desapareciendo rápidamente de la sala sin meter más ruido.

Descenso a Chandra

Kara había venido con una planetizadora a recogernos a la estación orbital, no era muy grande pero cabíamos todos, así que era perfecta para llegar pronto al planeta. Nuevo error, era perfecta para cinco infartos y varios desmayos, aunque siendo sinceros la culpa no era de la planetizadora sino de la agresiva (y me quedo muy muy corto) conducción de Kara, que no hacía más que reír ante nuestros despavoridos gritos.

Milagrosamente (gracias a todos los dioses de esta galaxia y de las cercanas), llegamos vivos a casa de los padres de Twelk, allí nos esperaban Gena y Arru, a quienes se notaba sobradamente su aprecio por él.

No tardó mucho en aparecer Jansen, un jional acompañado de su escolta que saludó a Arru y nos agradeció el cargamento de piedras, ofreciendo su ayuda en lo que necesitáramos de la ciudad.

No hizo falta el ofrecimiento de Arru, Gena nos prohibió alojarnos en cualquier otro sitio que no fuera su casa, y viendo las caras de su marido y de su hijo, quedaba claro que negociar iba a ser poco menos que estúpido, quedaba claro quién ostentaba allí el mando.

Tras hacer un tour por la casa y asignarnos habitaciones en el primer piso, nos dieron tiempo de asearnos antes de agasajarnos con la comida típica del inicio de las fiestas, una montaña de migas.

Entre cerveza y cerveza junto a la barbacoa, Arru se ofreció a vendernos la piedra, con toda su red de contactos estaba seguro de que nos conseguiría un muy buen precio. Se extrañó cuando Fox comentó el incidente con los estibadores de la estación, y más nos extrañamos nosotros cuando inmediatamente se levantó, entró en la casa y empezaron a oírse voces  de una tremenda bronca, todos pensamos que era una suerte no estar al otro lado del intercomunicador.

Cuando volvió a la barbacoa no hizo comentarios sobre la bronca, pero nos dijo que la nave de descenso no estaba bajando las piedras porque tenía problemas técnicos. Nuevos problemas, las sospechas de que algo pasaba se dispararon, el muelle no se había soltado sólo, en Iroma se suponía no había sindicato de estibadores, la nave no funcionaba,… demasiadas casualidades para que fueran accidentes.

De vuelta a la estación

Decidimos echar una mano a la familia de Twelk, así que subimos de vuelta a la estación conducidos por Kara. En el viaje Twelk le preguntó a Kara por los problemas de su padre, aunque ella no le respondió, era algo que tenía que hacer su padre. Respecto a «Mira» y «Bal» a Kara le parecía un poco raro, así que releímos el mensaje de Arru y detectamos un mensaje oculto:

En las cercanías de la estación, mediante un viaje extravehicular, Twelk y Jinks arreglaron el cable que impedía a la nave descender, tras ello entramos en la estación.

En el interior Landel se acercó al oficinista (Direl), amigo de Kara, con quien entabló una conversación sobre los fallos que estaba teniendo la dársena de la familia de Twelk y Kara. Direl no parecía saber nada sobre nada.

Por otro lado Camden intentó encontrar en la terminal información sobre quién estaba saboteando la dársena, sin éxito, aunque cuando buscó información sobre la situación de Arru, la cosa fue diferente, encontró que desde hacía 6 meses la empresa había empezado a decaer mucho, sobretodo por problemas relacionadas con fallos en las entregas, etc. Tenía que encontrarse al borde de la quiebra. Curiosamente justo cuando empezaron sus problemas, empezó a irle mucho mejor a la empresa de Jansen.

Seguíamos como pollo sin cabeza, muchas teorías conspiranoicas pero nada claro con lo que trabajar, así que seguimos buscando información. Kara habló con el Direl, quien por lo visto era la persona que estaba recibiendo la bronca por parte de Arru. Éste le contó que los técnicos que se encargaban de hacer el mantenimiento de la dársena de los Arru eran siempre los mismos, Mita y Mino, a quien Arru no conocía de nada. Direl nos confirmó que Mita y Mino no eran buenos trabajadores y que los podríamos encontrar en las fiestas, seguramente en su cofradía. Se negó a dar descripciones, pero una llamada con Arru le hizo cambiar rápidamente de idea.

De vuelta a Chandra

Arru no quería hablar de la situación a través de comunicaciones remotas así que fuimos a su casa, donde encontramos a Kara preparada para ir al concurso de armas arcaicas, iba cargada con un arco compuesto y tenía pinta de saber utilizarlo. No le hizo gracia que no pudieramos acompañarla, había entrenado duro para ganar la competición y quería que estuvieramos allí si lo conseguía.

Tras despedirnos, Arru y Twelk fueron a la sala holográfica, donde Arru , tras conectar un dispositivo de ruído blanco, le confirmó nuestras sospechas, alguien le estaba haciendo guerra sucia de algún tipo, le estaban «robando» las compras en la boca de la mina y, por si no fuera suficiente, también le hacían sabotaje en las entregas. Todo parecía relacionado con la falta de materias de en todo el sector, dijérase que alguien quería hundir el mercado antes de anunciar algo grande.

Visitando la Mina I

Arreglamos una visita a la Mina I a ver si conseguíamos algo más de información sobre qué estaba provocando este sabotaje del mercado. El viaje fue tranquilo, viendo la fauna local (unos grandes peces de casi 50 metros de largo que se mueven en el agua a gran velocidad). 

Nos recibió el encargado de minería y nos contó que ellos no trabajaban directamente para su padre, eran una concesión de la que su padre solo tenía parte, un slot. Los otros concesionarios estaban reteniendo sus pedidos y sí, era cierto que a veces llegaba alguien y compraba directamente del cargamento. De todas formas nos dijo que en realidad esto no es su negociado, que en todo caso teníamos que hablar con la gente de Transporte al otro lado de la plataforma, así que allí fuimos.

Al otro lado de la plataforma el responsable de transportes (Sero) nos comentó que el funcionamiento era que la gente compraba «minutos» de minería y que el material extraído en este tiempo era propiedad del comprador. A la pregunta de si no era ilegal que alguien comprara al vuelo ese material, comentó que ellos solo cargaban material en los transportes, no se dedican a mirar ese tipo de cosas.

Nos acercamos al área de estiba donde el encargado (Opto) fue interrogado por Antolín, confirmando que los chanchullos los montaban en transportes, que él solo movía cajas y que a veces le hacían deshacer el movimiento de cajas para arriba y para abajo con la excusa de que «se habían equivocado». Antolín y Fox, con la excusa de que eran «compañeros de la estiba» lo llevaron al bar a comentar la jugada. Opto les cuentó que Sero era un inutil y que siempre que le toca mover y remover cajas era por su culpa, que seguro que algo se lleva de tanto trasiego.

Mientras, Camden se acercó a un terminal e intentó extraer información de la plataforma minera. Las minas funcionaban como una cooperativa minera dirigida por una cofradía que era la que realmente dirigía las operaciones. Todas las veces que había habido un «cambiazo» había sido cuando se había realizado una llamada desde la estación al continente para «avisar».

Decidimos hablar con Sero, pero parecía haber desaparecido de la estación, no estaba en nuestra nave, ni el hovercraft. Realmente estaba tratando de fugarse y consiguió ganar la espalda a Xander, apuntándole con una pistola e “invitándole” a caminar hacia el hangar. Allí tropezaron con Antolín que estaba perdido en uno de los muelles y distraídamente Antolín le arreó con fuerza.

Sero cayó al suelo desarmado, pero el ruido del forcejeo puso en aviso al resto de los miembros, que se acercaron. Seo parecía pedir ayuda pero Antolín le convenció de que no valía la pena.

Cuando lo interrogamos negó tener nada que ver con el asunto, dijo que el que estaba detrás de todo era Opto. No parecía que nuestros métodos de interrogación tuvieran efecto alguno hasta que Antolin empezó a estrujarle las manos y un pie utilizando un exoesqueleto de carga y descarga. Llegando a zambullirle la cabeza en el agua al lado de los peces de 50 metros.

La que estaba detrás de los cambios de los envíos era Marusa, él solo le preguntaba si había que cambiar el transporte o dejarlo en el que tocaba. Sero realmente no creía que lo que estaba haciendo fuera ilegal, pese a que le pagaban muy bien por hacerlo.

Le explicamos las opciones que desde ese momento tenía, nosotros no íbamos a decir nada sobre que había sido él quién había facilitado la información, y por lo tanto, para él era mucho mejor que nadie supiera lo que allí había pasado. Tras evaluar rápidamente sus posibilidades nos despedimos como caballeros y nos fuimos de la estación.

Al llegar a la residencia de la familia de Twelk nos encontramos con Kara, estaba exultante, había ganado el primer premio de tiro con arco dando en el blanco desde 350 metros, y no hubo manera de negarse a ir con ella al concierto de la cofradía, pero eso fue otro día…

Mejoras para la nave

  • Poner telescopio para la observación cercana
  • Planetizadora
  • Comunicadores para el equipo
  • Poner una pierna hidráulica para patadas

Situación en el sector

Enlaces

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