Llamada de Chtulhu: Medio millón de almas, tan sólo (XIII)


29/08/2020. Leo (Guardián), Scott (Charlie), Juan (Ren), Sento (Tyler), JC (Eleanor). 


17/02/1922. Viernes.

Salió el sol, habíamos sobrevivido un día más. Bajábamos a desayunar cuando apareció Esmeralda para decirnos que los almacenes de Joe Sugar estaban vacíos, nadie sabía cómo había sido, solo hablaban de un resplandor a mitad de la noche, y cuando salió el sol y tuvieron valor suficiente para acercarse, se percataron de que los almacenes estaban vacíos.

Todos pensamos que la mejor acción a tomar era acercarse e investigar lo sucedido, quizás hubiera rastros de magia o alguna pista de cómo lo habían hecho. Una buena idea que era difícil de ejecutar, Ren se sentía incapaz de acercarse a los campos de cultivo que rodeaban los almacenes (fobia a campos de cultivo), y Tyler ni se atrevía a salir de la habitación, y menos de acercarse a la presa (a su fobia al agua se había añadido una fobia a las personas negras). Por suerte Eleanor se ofreció, por lo visto tenía ganas de pasear a la sombra de su sombrilla, y allí que se fue dejándonos a sus compañeros enfrascados en la lectura de los libros que habíamos encontrado en la biblioteca de Joe Sugar (teníamos que encontrar la manera de usar los cristales para pagar el costo de los hechizos).

Azathoth

Según pudo observar Eleanor, la población de Santo Tomé estaba trabajando duro desmontando el dique que desviaría las aguas hacia el pueblo en caso de rotura, buena señal. Los almacenes estaban efectivamente vacíos, aunque hubo suerte, había una nota en chino y siete cristales cargados.

Poco más hicimos ese día, el agotamiento de los días anteriores hizo que nos retiráramos pronto a dormir para descansar, no hubo suerte, el descanso se vio perturbado por un sueño común, un templo junto a un lago, un templo sobre una montaña, chinos en una ciudad, una especie de sarcófagos… de repente un gran portal se abre sobre ellos y tentáculos comienzan a salir de él. Los tentáculos buscan a la gente a ciegas, y cuando los cogen los llevan hacia el portal, donde una descomunal boca los devora. Poco después comienza a llover arroz, que cuando toca el suelo hace una mancha entre amarillenta y roja que juraríamos olía a whisky. De repente una masa enorme comienza a atravesar el portal, afortunadamente el portal no es lo bastante grande, le cuesta y eso le enfurece…

18/02/1922. Sábado.

En el desayuno la conversación fue variada hasta que alguien mencionó su extraño sueño, en ese momento se convirtió en el tema del desayuno. Eleanor recordaba que las escrituras de los sarcófagos eran chinas, aunque un chino muy antiguo, se encontraban en la ciudad de Sinkiang, muy pegada a Oriente Medio.

Tras hacer un recuento, sumamos un total de 25 cristales, el problema era que no sabíamos cuáles eran de poder y cuáles de magia. Poco a poco nos fuimos familiarizando con los cristales, y al cabo del rato nos percatamos de que algunos de ellos brillaban más que los otros, una especie de indicador de carga por brillo. Tras otro buen rato de estudio, aprendimos a distinguir los de poder de los de magia. Al final del día fuimos capaces de distinguir entre los cristales normales y unos que parecían supercargados, eran los que habíamos encontrado en casa de Joe Sugar, y su potencia se salía de la escala. Un nuevo recuento nos dio la cifra de 18 cristales de poder (3 de ellos supercargados) y 7 cristales de magia (1 supercargado).

Para el hechizo de teleportación con los cristales de poca carga teníamos suficiente, eran capaces de almacenar 10 de poder o 100 de magia.

Nyarlathotep

Ya por la tarde seguimos con los preparativos para el viaje, gracias a Simón pudimos conseguir dos cartuchos de dinamita y una escopeta recortada, nunca se tiene dinamita de más.

Nos fuimos a dormir con la esperanza de poder descansar, pero otra vez la noche trajo sueños terroríficos, repetimos el sueño de la noche anterior pero esta vez algunas partes tenían mayor nitidez, como los tentáculos, lo que nos parecía un tentáculo saliendo antes que los demás del enorme portal, no era un tentáculo, era Nyarlathotep. En la gran estructura parecida a un templo había un círculo de personas realizando un ritual, entre ellos se encontraban Fernando Díaz y Omar Sedesul. El resto era parecido, el ser que intentaba salir por el portal cogía gente con los tentáculos ciegos, la devoraba, caía arroz y se convertía en una mezcla de whisky y sangre. 

19/02/1922. Domingo. 

La lectura de los libros ha dado resultados, por fin sabemos como usar los cristales de magia y de poder, así como recargarlos. Por el camino todos hemos aprendido algunos hechizos como resucitar, invocar a Azathoth… hechizos que esperamos no usar nunca.

Uno de los libros que nos resultó más útil fue el “Libro de los sueños“, Tyler nos contó que el libro explicaba que Azathoth es un dios primordial, ciego por una maldición, se encuentra en el centro del vacío y nosotros vivimos en su sueño, si algún día despertara todo desaparecería.

Nyarlathotep es su criado, es uno de los pocos dioses capaz de contactar con Azathoth.

Al leer esta información, la lista de nombres extraños que aparecía en el diario de Joe Sugar cobró sentido ¡era el orden jerárquico de los dioses primigenios! en la lista se nombraba a Nyarlathotep y a un tal Nodens “¡Beware Nodens!” y por lo leído en el Libro de los Sueños, Nodens debe ser otro dios que suele aparecer sobre una carroza de conchas y que por lo visto tiene cierta simpatía hacia la humanidad.

Todo este estudio había que asimilarlo, si eso era posible, y tratar de aprovecharlo como mejor pudiéramos. Ya que por fin teníamos la manera de utilizar los cristales, había que experimentarlo. El primero en probar los cristales fue Ren (- 2 cristales de poder /16), usa el hechizo de viajar para llevar la caja con todos los objetos New York (los libros, las joyas…). Al ver que está preparando el hechizo todos pensamos que algo tendríamos que hacer en New York, así que lo acompañamos.

El portal nos dejó en Newark, y desde allí nos tocó buscarnos la vida para llegar a New York, que casi nos costó más que llegar desde Santo Tomé. Una vez en New York buscamos a nuestros familiares, les entregamos información y material que pudiera serles de ayuda y aprovechamos para descansar en casa.

20/02/1922. Lunes. 

Había que volver, pero caímos en la cuenta que era estúpido regresar a Santo Tomé y Príncipe, así que decidimos viajar directamente a Madagascar, si Ren acertaba, porque Charlie recordó que Antsiranana era una ciudad en el extremo más al norte de la isla, y viendo la puntería de Ren, igual acabábamos en medio del Océano Índico.

Esta vez no nos acompañaría Eleanor, el artículo era demasiado importante para dejarlo en manos de una periodista novata, así que el que viajó fue su tío Mathew,

Tras las 15 horas de preparación, Ren abrió el portal y todos lo cruzamos (- 2 cristales poder /14)

21/02/1922. Martes 

Llegamos a Madagascar al poco de caer allí la noche, y lo de Madagascar lo decíamos porque nos fiábamos de Ren, pero bien podíamos estar en el Amazonas porque allí solo había selva. Por suerte Tyler, de quién nadie esperaba tuviera tan buena orientación, tras 5 horas de caminata fue capaz de guiarnos a través de la selva hasta una ciudad junto al mar, poco se veía, y estaba desierta, pero podía ser Antsiranana.

Nos dirigimos a la zona iluminada de la ciudad, el puerto. De camino Mathew notó un zumbido, una vibración conocida, la naturaleza le hablaba y la última vez que lo hizo fue en Aguasnegras, en la cueva de la madre.

Teníamos que alojarnos en algún sitio y lo primero que encontramos fue una pensioncilla cerca del puerto. Suerte que Mathew hablaba francés, porque el propietario de la pensión no hablaba otro idioma. Pidió sus dos mejores habitaciones y aun así dejaron mucho que desear, al menos para nosotros, ya que mientras nosotros compartíamos una habitación con jergones, Mathew tenía una habitación con cama para él sólo.

Sólo Tyler pudo dormir bien esa noche, todos los demás sintieron la llamada de la madre, estaba cerca y la echaban de menos.

22/02/1922. Miércoles. 

Amaneció, que no fue poco. Tyler se vio superado por su miedo, todo era agua y negros a su alrededor, así que se quedó en la pensión mientras Mathew, Charlie y Ren fueron al puerto. 

Un gran grupo de personas les seguía observándolos detenidamente, aunque al verse descubiertos se separaron y cada uno se fue por un lado. 

La ciudad no se distinguía de cualquier otra ciudad isleña si no fuera por el enorme número de personas enajenadas que por allí deambulaba. Al llegar al consulado francés fuimos recibidos por un funcionario blanco, que para nada se tragó nuestra versión de que habíamos llegado andando desde la selva donde se había estrellado el avión con el que viajábamos (algo que habrá que tener en cuenta y mejorar la próxima vez que usemos el hechizo), por suerte solo pensó que éramos una panda de locos. 

Al relatarle el seguimiento que habíamos sufrido por los ciudadanos, el funcionario nos explicó que el principal problema de la ciudad no era la delincuencia sino el vudú, una secta llamada “Los hijos de Miyaki”. Además, cuando se enteró del cuchitril en que dormíamos, nos ofreció la casa de su jefe el Comisionado François. Por lo visto era una casa muy grande y él casi siempre estaba de viaje, por lo que no le importaría en absoluto. Así que quedamos allí por la tarde, sobre las 19 horas.

La vuelta a la pensión la hicimos acompañados de gendarmes, recogimos nuestras cosas y nos acompañaron a casa del Comisionado, una enorme casa colonial. En el bar de la casa, entre otras bebidas, encontramos whisky marca Carmody y una de ellas ya estaba empezada. Mathew fue al jardín, cogió un gusano y lo puso en un vaso con whisky, no pasó como en Aguasnegras, esta vez el gusano no tardó en desaparecer, lo hizo en el acto. Probamos también con el agua de la casa, el ron… todos los resultados fueron idénticos, el gusano desaparecía, incluso aunque lo hirviéramos. 

¿Cómo íbamos a sobrevivir? ¿cuánto tiempo podríamos pasar sin ingerir líquidos? la aparición de gusanos en todos los líquidos hizo desaparecer la semana que creíamos tener disponible para solucionar lo que allí pasaba. Tyler tampoco ayudó mucho a tranquilizarnos cuando consiguió entender que era lo que hacía desaparecer los gusanos, lo que había en el líquido eran fragmentos de Shub Niggurath y la madre es Shub Niggurath. Había que encontrar a la madre y destruirla, otra vez.

Shub Niggurath

Mathew tomó las riendas de la situación con una velocidad inesperada para su edad, salió raudo a la calle, paró al primer negro enajenado que encontró y le preguntó por la madre. Increíblemente funcionó, el negro le dijo que la madre estaba en el puerto, es más, se ofreció a acompañarnos.

Fuimos hasta un chamizo en el puerto, en el interior nuestro guía abrió una trampilla, avisó a los que allí estaban con un “vienen conmigo” y nos internamos en las profundidades del puerto. 

La escalera nos llevó hasta unos pasillos hechos en roca tallada, en los laterales había varios borrachos tirados por el suelo con la botella de whisky Carmody en sus manos. En uno de los giros del pasillo se fue la luz, al darnos la vuelta contemplamos horrorizados como muchos ojos rojos nos observaban, ojos que al volver la luz pudimos ver pertenecían a ratas, gatos… Lo mismo que sucedió en la granja de los Jervey en Aguasnegras, la madre nos observaba.

El pasillo dio paso a una zona un poco más amplia, allí tres negros enormes custodiaban la entrada, parecía que podríamos pasar hasta que uno de ellos tocó a Ren, miró a sus compañeros y se nos echaron encima. A Tyler casi le dan con un machete, lo pudo esquivar, pero ese ataque era justo lo que necesitaba para afianzar su terror a los negros, así que tuvo un ataque de histerismo, sólo era capaz de reír como un loco tirado en el suelo.

Ren y Mathew fueron alcanzados por los machetes y cayeron medio muertos, que junto a Tyler incapacitado por su terror, dejaron solo a Charlie, quien acabó con los vigilantes. No llega a ser por él y no lo contamos.

La madre nos esperaba en la siguiente sala, lo sabíamos, Tyler no se veía capaz de entrar y Mathew sabía que iba a ser de poca ayuda, así que repartimos los cartuchos de dinamita, Tyler le hizo unos primeros auxilios a Ren, y éste preparó un hechizo incendiario, con todo listo entramos.

Fue una suerte que no entrara Tyler, no habría soportado la extensión de agua, era igual que la cueva de Aguasnegras, solo que en el centro la figura humana recipiente no estaba deformada, era una mujer oriental totalmente normal y estábamos seguros de que podría separarse del resto de la madre si lo deseara, estábamos ante la señora Miyaki.

Señora Miyaki

Charlie tenía un cristal preparado para el hechizo de Ren (ya solo quedaban 6 cristales de magia), al verlo la señora Miyaki ató cabos rápidamente y lo atacó. Charlie aguantó el tirón del tentáculo permitiendo a Ren lanzar el hechizo “muerte y putrefacción” a Miyaki. Fue lanzarlo y oír un grito desgarrador, Miyaki empezaba a deshacerse, intentó separarse del resto de la madre, pero fue inútil, se fue deshaciendo hasta desaparecer.

No queríamos correr riesgos, así que mientras todos iban saliendo del subterráneo, Ren puso un cartucho en la sala que explotó justo cuando salimos a cielo abierto.La explosión fue tal que medio puerto se derrumbó. Habíamos acabado con la madre, los enajenados recuperaron la cordura, unos preguntaban qué había pasado, otros simplemente lloraban por la madre perdida.

Fuimos rápidamente a casa del Comisionado, Mathew estaba muy grave y o encontrábamos rápidamente un médico o no lo contaría. Fue una suerte que el funcionario estuviera allí, envío al servicio a por ayuda y casi de inmediato apareció un médico. No hubo que dar demasiadas explicaciones, el funcionario estaba seguro de que nuestro ataque había sido algún tipo de ritual indígena, no valía la pena sacarlo de su error. Otra cosa era la señora Miyaki, por lo visto el Comisionado tenía mucha relación con ella, tendria que buscar nuevas amistades.

23/02/1922. Jueves. 

Gran Raza de Yith

La noche pasó sin sobresaltos, solo Mathew tuvo pesadillas, en ellas el portal era todavía más pequeño, la figura que era Nyarlathotep (el que llega antes), se lanzó contra las personas que estaban haciendo el cántico haciendo una escabechina con ellos. Si no tuvo bastante con la pesadilla, a mitad de la noche un ser de la Gran Raza de Yith contactó con él y le dijo

“Mathew, debéis detenerlos”

El portal se había reducido, seguramente acabar con la madre en Antsiranana había afectado a la energía recogida con las muertes, el ser ya no podía atravesar el portal y no quería ser invocado ¿pero realmente era invocado? Todos los hechizos de llamada o de invocar, lo que hacen es traer una proyección de ese ser, lo que vimos en los sueños no era lo mismo, no es igual traer una proyección que traer al ser. 

No tenía sentido que intentaran traer al ser, se podía conseguir lo mismo con las proyecciones, la única diferencia entre traer físicamente al ser o traer su proyección es la capacidad de manipulación sobre el ser, por lo que si querían traer a Azathoth era para despertarlo, acabando en ese momento con el mundo (recordemos que este mundo es un sueño de Azathoth), pero claro, tras leer varias veces el libro de los sueños se deduce que aquél que despierte a Azathoth se fusionará con él. Esto explicaría los bandos en la Gran Raza de los Yith

La única manera para traer a Azathoth a nuestro mundo es que Nyarlathotep, su sirviente, lo traiga, y su enfado con los ritualistas es que su amo no cabe por el portal.

El medio millón de almas tienen que ser los puntos de poder necesarios para un portal hasta Azathoth y que el portal se quede fijo para ir y volver, lo que le da sentido a la gráfica del diario de Joe Sugar, al tratarse de ondas se puede intentar un efecto de resonancia, por lo que ya no serían necesarias el millón de almas.

No habíamos conseguido detener aún esta locura, habría que viajar a Sinkiang y continuar con la batalla, pero eso sería otro día, la noche ya estaba muy avanzada y los jugadores ya no tenían edad para seguir jugando hasta el amanecer.


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