Llamada de Chtulhu: Medio millón de almas, tan sólo (XIII)

29/08/2020. Leo (Guardián), Scott (Charlie), Juan (Ren), Sento (Tyler), JC (Eleanor).  17/02/1922. Viernes. Salió el sol, habíamos sobrevivido un día más. Bajábamos a desayunar cuando apareció Esmeralda para decirnos que los almacenes de Joe Sugar estaban vacíos, nadie sabía cómo había sido, solo hablaban de un resplandor a mitad de la noche, y cuando salió el sol y tuvieron valor suficiente para acercarse, se percataron … Continúa leyendo Llamada de Chtulhu: Medio millón de almas, tan sólo (XIII)

Llamada de Chtulhu: Medio millón de almas, tan sólo (XII)

16/08/2020. Leo (Guardián), Scott (Mike), Juan (Ren), Sento (Tyler), JC (Eleanor). 14/02/1922. Martes Muerto Joe Sugar y atrapado Fernando Díaz, era momento de estudiar todo el material que habíamos conseguido. La lectura del diario de Joe Sugar fue de lo más reveladora, narraba desde la primera aparición en la isla de Fernando Díaz en 1901 y la preocupación que le causó por si perdía su … Continúa leyendo Llamada de Chtulhu: Medio millón de almas, tan sólo (XII)

Llamada de Chtulhu: Medio millón de almas, tan sólo (IX)

09/02/2020. La llamada de Cthulhu. Leo (Guardián), Sento (Tyler), JC (Eleanor), Juan (Ren), Scott (Charly)


11/02/1922. Sábado

Ya pasaban las 10 de la noche cuando finalizó la prueba de las luces, Ren ya había regresado al hotel y estábamos discutiendo sobre cómo podríamos detener al sexteto del mal.

Estaba claro que nos faltaba mucha información, así que entrar en la casa de al lado de la del Condestable, donde entró Booker y dió comienzo el espectáculo de luces sería una posibilidad, unas pocas preguntas hicieron que estuviéramos casi seguros de que la casa en cuestión era propiedad de Fernando Díaz, el Maestro.

Otra opción que estuvimos barajando era la de hablar con Esmeralda, ella era amiga de los nativos, si le contáramos los planes que Joe Sugar y Aesir tenían para la presa y los habitantes de la isla quizá se pusiera de nuestra parte y consiguiéramos un muy interesante aliado.

La última idea que nos rondaba la cabeza era localizar algún geólogo que nos ayudara a destruir el muro que desviaba las aguas de la presa hacia la ciudad.

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