Exo – 3×04 Campaña 808 (El silencio de los muertos) – El planeta de hierro.

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Juego Exo
Fecha En algún momento del 3471
Campaña Exo 808
Lugar Manises I
Asistentes Sento (subteniente Reinhard), Juan (sargento Huk), Leo (Gustav), Germán (Max) y Carlos (Piefkowski). J.C. (DJ).
Datos por JC


Tras recuperar al sargento de sus heridas, la 808 prosigue su investigación en la estación orbital, interfieren los sistemas de vigilancia y hacen un seguimiento de ciudadanos inocentes mediante las cámaras de la estación (no, ningún juez autorizó a hacerlo). Así descubren a una persona que llegó a la habitación de Jana Lou antes que ellos y que Carla y que les pone en la buena dirección y les hace ver que Farmacon solo es un engranaje de una enorme corporación llamada Akuma. Además descubren un nivel de instalaciones entre los niveles residenciales y en uno de ellos (el 1,5) detectan la presencia de un gwen (ya sabían que la criatura del piso de Jana Lou tenía parte de ADN gwen). Tras descubrir a la criatura acosada por la seguridad de la estación y por el siniestro corporativo del maletín, la 808 decide enfrentarse a los guardias de seguridad para salvar a la criatura. De nada valió los avisos de que no tenían autoridad para intervenir en un planeta… (ver resumen completo anterior)


¿Cómo saldría la 808 de este lío legal en el que se habían metido? 

En el pasillo de la cárcel resuenan unos pasos que se acercan. No tienen prisa y cuando se abre la puerta, la 808 descubre a un guardia malhumorado. De forma seca y poco protocolaria, les informa que están libres sin cargos. La 808 se miran entre ellos, no se lo creen, quizás es una trampa para matarlos en un intento de fuga, pero las amenazas de cerrar la puerta y tirar la llave acaban por convencerlos para salir. En la puerta les devuelven sus cosas (sin municiones) y un oficial les informa que tienen 30 minutos para abandonar Ilam.

Quizás quisieran realizar alguna investigación antes de marchar, pero la compañía de varios agentes hasta la nave les hace notar que no son bienvenidos en la estación. Desacoplan la nave, se separan de Ilam y solo cuando están a alguna distancia se permiten respirar. Las defensas no han acabado con ellos. Tras una rápida y paranoica revisión de la nave (por si acaso), el subteniente recibe una comunicación privada del mando. En privado la lee, pero no son buenas noticias porque su cara se queda del color del plástico sin tratar y empieza a mirar a sus subordinados con tristeza. Sin dar explicaciones, ordena: «A Duram».

NdDJ: El mensaje era un rapapolvo del mando nivel Épico. Le han señalado a Reinhardt que su torpeza le ha costado a la flota MILLONES (así, todos en mayúsculas) de estándar en contratos favorables para Ilam y que esta es su última oportunidad. El próximo error y serán licenciados con deshonor de los exos a través de la esclusa (sí, pueden hacerlo, en el espacio hay accidentes todos los días) y a Jango lo meterá en un laboratorio para que lo diseccionen. Resuélvalo o no se moleste en volver…

A Duram

La 808 decide no ir por las rutas comerciales sino atajar por el espacio en línea recta. Cualquier avería les dejará en medio de ninguna parte, pero creen que  la gente de Farmacon podría prepararles alguna sorpresa si siguen las rutas comerciales. No se equivocan, pero sus rivales también habían previsto la ruta corta y cuando pasan cerca del sistema Cios, tres cazabombarderos les salen al encuentro. Tras algunas dudas iniciales sobre la autorización legal para responder a un ataque en el espacio, deciden enfrentarse a los atacantes con bastante fortuna y sin recibir daños de consideración (los pilotos de los bombarderos no eran de los mejores). Ya alejándose de Cio, Se preguntan: «¡oye!, ¿a alguien le suena ese modelo de caza?». El subteniente toma nota para investigar quién los fabrica.

Cuando la nave sale del subespacio en los alrededores de Duram, las pantallas de la cabina muestran el cielo cubierto de una nebulosa de intenso color rojizo y cerca de ella un sistema estelar: Duram. A una enorme gigante roja le siguen por el espacio cuatro planetas y dos nubes de asteroides: Nube Negra es el nombre que recibe el campo de asteroides más externo del sistema. Sus planetoides están formados por aleaciones de hierro que le dan ese tono oscuro. Duram IV o Cachal es un planeta casi de clase M (es necesario equipos de respiración) y tienen un anillo también con restos de hierro. Duram III o Curval es un gigante de gas con fuertes colores rojos. Duram II o Subra es un planeta con una alta presión atmosférica y lleno de nubes de ácidos corrosivos. Acercandonos a la estrella está el segundo campo de asteroides sin nombre y tras este Duram I o Silba, un planeta que alterna una cara magmática, en ebullición, con una oscura cara fría de obsidiana.

Visitando a los colonos

El planeta Duram IV es extraño. Uno de sus polos presenta un enorme casquete metálico, principalmente hierro, que ocupa más del 30% de la superficie del planeta, como si algo o alguien quisiera darle una protección extra. Ese casquete, por capricho de la astronomía, parece mirar siempre hacia la nebulosa. En el otro extemo del planeta hay otro casquete, pero de hielo. Solo hay dos continentes en un mar ecuatorial especialmente denso (sal y otras partículas). En el que está semicubierto por el metal hay una colonia que los sensores identifican como Ibricon. El otro continente, en medio del mar, parece desierto y sin vida. Desde esa distancia no se pueden apreciar detalles.

Tras realizar una comprobación del sistema, la 808 descubre una estación en órbita encima del continente desierto, pero deciden aterrizar en el asentamiento (han tenido suficiente de estaciones orbitales por ahora). En tierra, en un pequeño espaciopuerto, les espera uno de los colonos, con traje de respiración que se presenta como Fran, el condestable de Ibricon. El hombre es muy amable y se ofrece a ayudarles, pero la 808 no se fía y prefiere investigar la ciudad por su cuenta. El hombre les deja solo con clara desilusión en su semblante.

Deciden ir a la pequeña taberna del asentamiento donde se encuentran con las rudas miradas de hostilidad de los colonos. Es esta una ley inviolable de cualquier galaxia: los extranjeros parecen sospechosos hasta que pagan la primera ronda. La 808 no la pagó y casi consiguen que le den tirones musculares en las cejas de tanto fruncir el ceño. El barman tampoco fue amigable. Alguna cosa les contó, pero nada útil realmente. La colonia es una colonia de investigación, hacen alguna prospección minera, pero, principalmente, investigan. Una nave de pasajeros se posa de vez en cuando y les permite viajar hacia Estelo y allí coger otras líneas que les lleven a otros sitios. No, Duram no es un lugar de vacaciones con decenas de vuelos diarios El condestable es buena persona, pero no le gusta que le den problemas.

Como la dialéctica no estaba dando sus frutos, la 808 hizo lo que mejor sabe hacer: saltarse las leyes de la RFP e intervenir sistemas de vigilancia sin orden de un juez. Así consiguieron la lista de pasajeros de los vuelos comerciales y comprobaron que Jana Lou estaba en uno de ellos (en varios en realidad, pero solo les interesaba el último). También intervinieron las cámaras de la colonia y comprobaron que Jana subía al transporte. Y parecía Jana, no un ser híbrido entre ella, un gwen y un ADN alienígena. [NdDJ: la teoría, en este momento, es que Jana estaba infectada por algo y que se le fue manifestando según pasaban los días.]

No había mucho más que rascar, ni más redes informáticas que intervenir, en la colonia, así que decidieron ir…

A por la estación orbital

«Realiza un vuelo indiferente» es, probablemente, la referencia más utilizada por la 808. Y es eso lo que hicieron. “Pasar” cerca de la estación con un vuelo indiferente mientras algunos miembros de la 808 saltaba al vacío con el propósito (y la esperanza) de llegar a la estación. Esta era una estrella de cinco puntas cuyo centro está hueco. Cada una de las cinco ramas parece un espacio de habitáculos independientes unidos por una estructura circular en el centro. Para dar gravedad a los habitáculos, toda la estructura gira, lo que hizo que la aproximación pasara de la definición de «paseo espacial» a la de «¡Ahhhhh!» que, curiosamente, es el grito de guerra de la 808.

Temerosos de abrir cualquier esclusa y provocar una descompresión explosiva, los incursores exo se dirigieron al centro de la estructura donde una extraña nave se encuentra atracada. Les llama la atención desde el principio porque parece una nave atacada por miles de lapillas. Su superficie negra ha sido arañada con miles de uñas. Pareciera como si alguien le hubiera arrancado la pintura con un chorro de arena. La puerta que une a la nave a la estación está cerrada, pero tiene una segunda esclusa en el lado contrario, haciendo que esta actúe como una cámara estanca. El interior de la nave es muy sobrio, apenas unos espacios para almacenaje y un par de sillas para pasajeros, además de un piloto y un copiloto.

Mientras sus compañeros acceden a la nave, el piloto considera que es un buen momento para establecer una conversación informal con el condestable. La 808 no se fiaba de este colono, pero parece que eso no importó al piloto. Gracias a la conversación con el amable condestable, se entera que la colonía no está siendo muy productiva y temen que, en cualquier momento, la cierren. Hay cierto malestar entre los colonos porque la empresa de la estación orbital ha subarrendado el continente e impide que nadie viaje a él. Entre los duramitas empieza a correr el rumor de que el segundo continente está lleno de menas de mineral y que la compañía lo está explotando para beneficio propio. Una intuición hace a Piefkosky observar la superficie y descubrir justo debajo de la estación (que ahora se revela en una órbita geosincrónica) lo que parece la entrada a las instalaciones.

Desde el ordenador de la nave consiguen acceder a los ordenadores de la estación y comprueban que hay censados 25 científicos, 10 técnicos y 25 especímenes, aunque no hay ningún dato accesible de los especímenes. ¿Qué son? No importa, aprovechando que los miembros de la 808 habían vuelto a saltarse la seguridad de una base de datos sin permiso de ningún juez, buscan más información. Su allanamiento les reporta los siguientes datos:

· Jana Lou ha fallecido. En los registros de la empresa se ha registrado su muerte en un accidente. [NdDJ: los jugadores no se lo creyeron. La versión del accidente en la estación orbital saben que es mentira. Ellos la vieron morir en Ilam].
· Jana Lou tenía un compañero de investigación de la especie gwen. Su nombre es Shidro y también está fallecido. Al parecer en el mismo accidente que la doctora.
· Y también consiguen Datos de las diversas investigaciones realizadas en la estación, pero ninguno de ellos parece comprometedor. [NdDJ: llegan a la conclusión de que los datos importantes están en los ordenadores de los laboratorios a los que ellos no tienen acceso desde la nave.]

El piloto les advierte de las instalaciones en la superficie y deciden que quizás sea ese el lugar dónde hallarán que está sucediendo. Para volver a su nave, realizan el viaje al revés de cómo vinieron. Saltan al espacio y esperan que el piloto aparezca para recogerlos; cosa que hace. [NdDJ: ¡Uyyyy!]

En la instalación de la superficie

 

La nave clase Victoria aterriza a una prudente distancia para evitar que los descubrieran, pero antes de hacerlo pueden comprobar que la instalación es una puerta de acceso a las instalaciones rodeada de un campo de detección muy sofisticado. Una pequeña pinaza está en el interior del campo. No tardan mucho en saltar la seguridad de acceso y en volver a allanar otra propiedad privada sin autorización judicial (NdDJ: creo que esto se está convirtiendo en un modus operandi de la 808).

En el interior de la pinaza no encuentran nada y por el frío del motor lleva varias horas en la superficie. Tras esto manipulan el acceso y consiguen abrir el acceso. Allí, una plataforma, a modo de ascensor, les anima a subir. Tras hacerlo comprueban que solo tiene dos botones: arriba y abajo. Suponen bien y están arriba con lo que el botón correcto es el de abajo. La plataforma desciende con suavidad y tras un descanse de unos treinta metros, llegan al fondo.

De la sala circular donde llega la plataforma (que ocupa todo el hueco) salen como dos galerías enfrentadas. La primera está obstruida apenas un metro más allá por una puerta. En la segunda, sin embargo, se ve una especie de mesa de recepción con un mamparo detrás tras el cual se adivinan otras salas. No hay nadie. Tras la recepción hay un despacho, también vacío, que parece un lugar provisional. Una mesa utilizada por varias personas para resolver asuntos puntuales. La tercera sala, sin embargo, parece ocupada de forma habitual (no hay conexiones, sino equipos enchufadas a ellas). Es otro despacho, pero lo que llama la atención de la 808 es un botón rojo en la pared que pone: «Solución Final». A Piefkowski le tiembra la mano mientras se aproxima a tocarla, pero Reinhardt, que está cerca, le comenta que quizás no sea buena idea.

En la otra galería, Cardumen y Max abren la puerta y descubren en el interior de la misma a un científico (en apariencia) con un traje de aislamiento biológico (de estos que parecen hinchados de aire y están conectados a tubos del techo). El hombre se gira para mirarles y de la sorpresa, se le cae lo que lleva en las manos. Parece una probeta con un líquido de color rojizo. Rápidamente, Gustav cierra la puerta y se preparan por si al hombre le da por salir. Quizás, piensan, debimos esperar a que el subteniente acabara de revisar la primera galería…

En este momento, el DJ pregunta. ¿Dónde estáis cada uno? Max y Cardumen en la puerta de la segunda galería; Piefkowski y Reindhard en la primera galería decidiendo si aprietan o no el botón. ¿Y dónde está Huk?

─Pues yo ─contesta el aludido─ estoy en el ascensor.

─Bien ─responde el DJ─, escucháis un ruido y el ascensor empieza a descender…

 

Una respuesta to “Exo – 3×04 Campaña 808 (El silencio de los muertos) – El planeta de hierro.”

  1. Exo – 3×05 Campaña 808 (El silencio de los muertos) – ¡Jana Lou renacida!. | Barrilungos Says:

    […] Dejamos a nuestros protagonistas en una situación apurada. Han bajado a investigar la instalación que Farmacon tiene en el planeta de hierro, tras decidir dejar para luego la estación orbital y la nebulosa. Tras unas primeras investigaciones y tras ver el equipo médico, el capitán decide que Piefkowski vuelva a la nave y Liralaf, con más conocimiento médico, vaya con ellos. Poco después de la llegada del médico, suena la alarma, la entrada se cierra y el ascendor, el mismo sobre el que estaba Huk empieza a descender… (ver resumen completo anterior) […]

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