Eberron. El trabajo Aundairianiano (IV)

by

Eberron

Juego Eberron
Fecha 02-10-2011
Campaña Los Ignotus – The Aundairian Job
Lugar Valencia II
Asistentes Scott (Director de Juego), Sento (David), German (Darwin), Lohen (Duncan), J.C. (Kat/Silqüalin), Juan (Trasto)

Fortaleza de  Koch Sharaath, cerca de Orcbone

Cuando por fin se disipó la niebla oscura vimos los cadáveres de los gnolls con los que nos habíamos enfrentado, el resto había huido. En un registro rápido de los cuerpos encontramos:

  • 2 camisotes de mallas
  • 2 escudos pesados de acero
  • 1 mangual pesado de gran calidad
  • 1 armadura de placas y mallas de gran calidad

Pasamos a la sala siguiente, estaba formada por dos especies de terrazas unidas por un puente, en la que quedaba al otro lado encontramos a los dos gnolls que habían huido y a tres más armados con unos arcos demasiado grandes.

El combate fue muy largo, ninguno de los dos bandos se animaba a pasar por un puente en el que sólo cabía una persona y que tenía asegurado acabar como un erizo a base de flechas. Se lanzaron hechizos sin parar, que fueron correspondidos con multitud de flechas, los arqueros eran mucho más duros de lo que esperábamos. Silqüalin no hacía más que recibir flechas, aunque hizo su papel con su famoso Flaming Sphere, Trasto intentó arrojar por el puente al único gnoll que se atrevió a cruzar, aunque falló. Kat y Duncan no hacían más que lanzar flechas y Darwin los acompañaba con hechizos de todo tipo.

El combate aceleró al cruzar el primer gnoll, tras el fallo de Trasto al lanzarlo al vacío, Kat lo solucionó con sus espadas, uno menos de los que preocuparse. Yo acabé con uno de los arqueros con mi hechizo de espada celestial mientras Silqüalin acabó con los otros dos con su Flaming Sphere (mira que ha utilizado veces este hechizo y esta ha sido la primera vez que servía para algo). El guerrero que no nos dio tiempo a matar volvió a huir, ya lo cogeremos…

En los cuerpos de estos cadáveres encontramos material que justificaba que fueran tan duros:

  • 3×16 flechas (las de fuego ya se les habían acabado, estaban clavadas en Silqüalin)
  • 3 camisotes de mallas de gran calidad
  • 3 arcos largos compuestos de fuerza +3
  • 3 espadas largas de gran calidad
  • 1 gran hacha de gran calidad
  • 1 cota de bandas de gran calidad

Hubo un debate sobre descansar para reponerse de todas las heridas (que fueron muchas) o seguir atacando, finalmente decidimos avanzar, no había ningún sitio en el que pudiéramos descansar de una forma segura.

Así que tocados y casi sin hechizos pasamos a la siguiente sala. La habitación tenía las paredes de roca natural, tenía tres salidas, dos a la derecha y una a la izquierda, de la segunda de la derecha provenía un fulgor rojizo que no podíamos identificar y gritos de guerra y risas de hiena.

La primera puerta estaba cerrada con una reja y unas pieles de oso, cuando la abrimos encontramos en su interior muchos prisioneros humanos, unos 30, en muy mal estado, quisimos darles la libertad, pero no quisieron arriesgarse a atravesar el bosque solos, claro, era mucho mejor quedarse en una celda esperando a ser devorados por los gnolls, humanos… así que les dejamos las armas que habíamos conseguido por el camino para que se pudieran defender en caso de que no consiguiéramos volver a rescatarlos, y nos aventuramos por la segunda puerta.

La segunda puerta de la derecha daba a una enorme sala en la que había una fogata gigantesca en el centro de la misma, el humo se repartía por las cavernas superiores de la fortaleza, ya que desde el exterior no se veía. Junto a la hoguera habían cuatro humanos que estaban siendo torturados por 17 gnolls, si, 17. El grupo estuvo discutiendo entre recuperar fuerzas y luego volver, pasar de largo sin que nos vieran, lo cual era sencillo, ya que estaban celebrando algún tipo de ritual y estaban todos muy concentrados en gruñir muy algo moverse de una manera que se suponía que debía de tratarse de una danza, y la última opción era atacar a los 17.

Se impuso la tradición en el grupo e hicimos lo que nadie se esperaba que hiciéramos, ni nosotros mismos, atacamos. Nos pusimos Trasto, Kat, Duncan y yo en fila bloqueando la puerta por la que habíamos accedido, de manera que no pudieran rodearnos y comenzó la fiesta, o el suicidio, inicialmente no quedaba muy claro.

Los gnolls estaban formados por tres grupos, un grupo muy numeroso armado con hachas de una mano (que no parecían muy fuertes), otro grupo armado con látigos (que parecía algo más duros) y cuatro gnolls más que estaban armados con hachas enormes, que estábamos seguros que estos sí que iban a dar mucho que hablar.

Finalmente pudimos acabar con todos, quedó claro que Dol Dorn ese día estaba con nosotros. Liberamos a los cuatro humanos y recuperamos todas las armas que pudieran servir:

  • 3 grandes hachas de batalla de gran calidad
  • 3 cotas de bandas de gran calidad
  • 4 hachas de batalla de gran calidad
  • 4 cotas de malla
  • 4 hachas de batalla enormes

Y hasta aquí puedo contar, acaba de terminar el combate, estamos agotados, no nos quedan hechizos y no sabemos que nos espera más allá de esta sala, así que tendremos que decidir qué hacer, pero eso será otro día.

David Legsbreaker, liberador de humanos.

Inventario

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