Exo – 3×12 Campaña 808 (El silencio de los muertos) – La tormenta antes de la tempestad

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Juego Exo
Fecha En algún momento del 3471
Campaña Exo 808
Lugar Manises I
Asistentes Juan (sargento Huk), Leo (Gustav), Jose (Jango) y Chema (Liralaf). J.C. (DJ).
Datos por Leo

La 808 acaba de abandonar el planeta donde la corporación Akuma realizaba diversas y variadas investigaciones de dudosa legalidad. Tenían muchos datos que aún tenían que analizar (para encontrar pruebas), pero su problema más urgente era: la fragata pesada que se acercaba a ellos en rumbo de intercepción… bueno dos problemas más urgentes: la araña asesina que se les había colado en la nave… bueno, tres problemas urgentes: la mitad de la tripulación, incluyendo al médico, estaba al borde de la muerte y solo había un TRA disponible….

Si quieres saber cómo han llegado hasta aquí.

Los supervivientes de la 808 se dividen en 3 equipos: Huk se encargará de los mandos de la nave, Gustav se encargará de las armas, las comunicaciones y lo que surja y Jango se encargará de buscar a la araña. Liralaf aún está herido y su misión es acompañar cada maniobra de la nave con un lastimero lamento: ¡aaaayyy!

La fragata pesada (que parece un temible acorzado de bolsillo por sus batería erizadas de cañones) se pone en contacto con ellos y les conmina a volver al planeta. Gustav intenta hacerse pasar por un médico de la instalación que debe llevar heridos de forma urgente, pero la tripulación del navío interceptor no se lo cree. Les han explicado que cualquier nave que abandone el planeta tras darse la alarma estará, posiblemente, infectada con un arma biológica con el potencial de arrasar un sistema estelar. Si no quieren que a sus familias y amigos se les caiga la carne a cachos durante la próxima cena, lo mejor es que nada salga de ese planeta. ¡No se pone una zona de exclusión a la ligera!

Huk acelera y empiezan los disparos. Uno de ellos tiene bastante fortuna y alcanza a la nave en su morro derecho (el pasillo de acceso a la torreta de estribor ha quedado dañado). En ese momento Jango detecta movimiento en la nave y, sin pensarlo mucho, se adentra en el sistema de ventilación. Es el único que tiene un tamaño adecuado para esa tarea, pero, por lo que saben, esa araña ha dejado inutilizados a tres miembros de la tripulación y ha matado a uno de ellos y a los dos científicos que viajaban en la Victoria.  Sus sensores le indican por donde ir y así persigue a una sobra hasta una bifurcación en la que esta pasa, literalmente, por encima de él. ¿Dónde está? ¡No puedo verla! Pero no tarda en darse cuenta que el movimiento es en el pasillo de mantenimiento, no en el de ventilación. Sale y vuelve a entrar por otra rendija. Su persecución continúa y al doblar un recodo, siente una súbita descompresión-compresión que tapona sus oídos y ve a Junior entrar en el fuselaje de estribor dónde saltan chispas como si el capitán estuviera celebrando su cumpleaños. ¡Había estado persiguiendo a su propio robot de mantenimiento. ¿Dónde mierdas está la araña?

Mientras Huk sigue esquivando las andanadas de la fragata, que le están impidiendo alcanzar la velocidad de salto subespacial, Liralaf se despierta en la sala de descanso convertida en un improvisado campamento médico. Sin pensárselo mucho, agarra una inyección estimulante y se la clava en el pecho. Eso le permite levantarse y aparentar cierta normalidad, pero sabe que la resaca va a ser de órdago. Activa los comunicadores y en pocos segundos se hace cargo de lo que está ocurriendo: algo les dispara y hay un bicho mecánico en los conductos de la nave. A su mente llegan imágenes de afiladas cuchillas atravesándole el pecho. Se lo mira y, efectivamente, ahí están la cicatrices que confirman que no ha sido un sueño. Lo primero es confirmar que la maldita araña no está en la enfermería esperando que se levante. Liralaf se concentra en sus poderes psiónicos (la útil cibernesis) y descarta la presencia del bicho.

En un disparo afortunado, Gustav consigue alcanzar una de las torretas de la fragata. Hay cierto júbilo en la tripulación de la 808, pero eso no detiene a sus rivales que les siguen atacando. Huk parece haberle encontrado el ritmo a la nave y obtiene ventaja sobre sus rivales lo que permite que Gustav vuelva a disparar alcanzando las bodegas de carga de la fragata. Millones de estándar en material se pierden en el espacio. Un aviso de lo que iba a suceder.

Liralaf y Jango unen sus habilidades para finar la búsqueda del pasajero sin billete. Juntos consiguen localizarlo en la zona del motor de popa y allí lo encuentran agazapado detrás del puesto de control de los impulsores. Está agachado, inmóvil y esperando. Jango, armado con su vibrocuhcillo, y Liralaf, muy herido y armado con su cabeza calva, se adentran en la sala. La araña empieza a recular para atrás y a subir por la pared con sus seis patas…

—Si tiene seis patas no puede ser una araña.

(No vuelvo a jugar con entomólogos)

…el insecto de seis patas empieza a recular para atrás y a subir por la pared con sus seis patas, afiladas como cuchillas. Intenta alcanzar el conducto de ventilación, que está sobre la cabeza de Jango, pero Liralaf no se lo permite. Pone en marcha su poder psi y anula los mecanismos de movimiento del trocánter (la cadera para los entomólogos). El pobre insecto se queda clavado en el sitio.

Mientras tanto, un disparo de la fragata vuela el motor de estribor, la nave está perdiendo potencia y ha inutilizado la esclusa. Afortunadamente, Liralaf y Jango estaban llevando al insecto a la esclusa de babor (con cuidado porque las patas siguen estando afiladísimas). Una vez en ella debaten sobre qué hacer. Huk, Gustav y Jango argumentan que deben expulsarla (¡saca ya a esa mierda de la nave!), pero Liralaf no esta de acuerdo. Argumenta que es un ser vivo y que no es su misión disponer sobre la vida y la muerte. Liralaf es solnudista y estas cosas las mira mucho (salvo si es para destruir planetas que entonces se le olvida). Al final deciden inmovilizar al insecto pegando su cuerpo al techo con un potente pegamento: exoctite (¡nunca salga de viaje sin él!).

La fragata recibe un nuevo impacto en sus bodegas de carga, pero responde con un impacto similar en la Victoria. La enfermería queda despresurizada y además de material, se pierden en el espacio los dos cadáveres de los científicos y el pobre veddio (Max) que inconsciente como está no puede agarrarse a nada.

—Los veddios aguantan en el vacío —dice una voz con cierta esperanza.

Tras un momento de evaluar si seguir huyendo o dar media vuelta, la 808 hace lo que debe hacer y no, no es seguir huyendo. Y con una arriesgada maniobra, gira 180º, aguanta los disparos repetidos de la fragata y pasa por debajo de ella. En el intercambio de disparos, Gustav destruye los motores de su rival, pero ellos les alcanzan en la cabina, Huk interpone su cuerpo para evitar que Gustav sea alcanzado. Un gesto que no esperábamos (y que aún no ha quedado del todo explicado). En un nuevo disparo, Gustav revienta el último de los motores de la fragata, lo que hace que pierda capacidad de maniobra y que se aleje de ellos sin remedio.

Jango salta al vacío (atado) y empieza a buscar a Max sin mucho éxito. Liralaf intenta usar sus habilidades para localizarle, pero su precisión con las máquinas no es tanta con los seres vivos (si siguen vivos) y, finalmente, Huk lo localiza con los sensores de la nave y guía al joven Jango hacia él. Ya en la nave, se les presenta el dilema de si sacar al capitán del TRA y meter al veddio o intentar que el veddio sobreviva solo. Dado que la enfermería sigue expuesta al vacío y que no hay forma de acceder al TRA, deciden taparle con unas mantitas y que se recupere solo.

Detectan nuevas naves procedentes del planeta, pero están bastante lejos y la Victoria empieza a acelerar mientras Junior, con alguna ayuda, empieza a arreglar los desperfectos. Emite unos pitidos lastimosos que nadie interpreta como una reivindicación salarial.

El insecto arácnido carece de aparato de comunicación, pero al final se las ingenian para colocarle un tapón capacitivo en una de las patas, lo que le permite escribir en una pantalla táctil. Gracias a ello saben que el cerebro dentro del robot es un oliero que se presentó voluntario a los experimentos y que acabó, sin su permiso, en ese engendro. Liralaf cree que puede ser una buena incorporación para la unidad Exo y se lo ofrece, pero el oliero le responde que no, que no puede compartir los ideales de una unidad que salva la vida a la gente. Su objetivo es encontrar al responsable y hacerle pagar por lo que le han hecho. No quiere un grupito de exos detrás de él intentando impedírselo.

Aún así, deciden no expulsarlo de la nave. Huk ha aprovechado algunas piezas reventadas por la fragata para construir una jaula anti-insecto y en ella lo meten. Han dejado una ranura para poder ir echándole pilas. Se alimenta de electricidad (es un robot), pero la 808 no creyó prudente dejarlo enchufado a nada.

A Fulba

La 808 aprovecha la huida y el tiempo de reparaciones y aceleración para investigar un poco los datos recopilados. También le piden información a la red de navegación sobre el destino de la Skioblanir cuando saltó desde allí. Tras una espera (más breve de lo que esperaban) supieron que la nave mercante se dirigió a Fulba. Ese mismo destino deciden tomar.

El sistema Fulba era un antiguo sistema del extinto imperio de Oeon, pero tras su desintegración y tras un periodo más o menos duro, acabaron integrándose en la RFP. Es uno de los sistemas con un porcentaje mayor de aceptación de la anexión. El planeta principal estaba destinado a un solo monocultivo, pero tras la intervención de la RFP se han añadido nuevo campos económicos gracias a ayudas gubernamentales, fiscales e iniciativas privadas.

Los principales cambios en el sistema han sido la llegada de colonias de fremios para trabajar en los campos de asteroides, lo que ha iniciado una importante red de explotación minera con buenas perspectivas y la fabricación y puesta en órbita de la estación Casemir Uno (en órbita al planeta homónimo). Eso ha reducido los costes de transporte y ha hecho más productivos los cultivos de la superficie, que también ha mejorado por la introducción de medios automatizados más modernos. Por último, la cercanía de Fulba con la frontera del Sector Libertad, le ha convertido en puerto de tránsito de muchas empresas que colaborar en la misión de ayuda humanitaria de la 6ª Flota.

La Skioblanir, razona la 808, es demasiado grande para planetizar sin que suponga un gasto elevado. Seguramente amarró a esa estación orbital. Además, razona el segundo oficial, podrían aprovechar su estancia en la estación para que les hicieran unas reparaciones. Una buena tapadera

Contratan las reparaciones y les dan 3 días de plazo (piden nivel nikelao, paga la Armada).

Sus investigaciones previas les dicen que la dársena 4 está contratada por una empresa filial de Lanacorp (una de las ramas de Akuma) y sus instalaciones están protegidas por gente de Varideg (otra empresa del grupo de la que ya habían oído hablar).

Tras infiltrar a Junior (y luego a Jango) por los conductos de ventilación consiguen observar el interior de la dársena 4. Está lleno de embalajes y hay mucho movimiento de personal y carga, como si se estuvieran preparándolo para un envío. Además, la vigilancia en la zona, es elevada, parece como si les estuvieran esperando (es cierto, los de Varideg han sido avisados de que el grupo exo que está tocando las narices a Akuma está en la estación y que si entran en la dársena hay que eliminarlos sin preguntas).

La 808 ajena a lo anterior elabora varios planes para infiltrase en la dársena 4 (uno incluía pizzas), pero luego razonan que ya saben lo que hay en la dársena: naves y armas imitando la factura tyrana para enviarlas al Sector Libertad. Tienen fotos y pruebas de ello (y lo que no, podrían conseguirlo sin entrar en la dásena 4. Se preparan para reunir información vigilando la salida de naves durante los próximos 3 días y deciden que su próximo destino será Diel donde esperan seguir la trama de la construcción de los robots. En esos tres días, el capitán sale del TRA (para regocijo del segundo al mando) y aprovechan el hueco para meter al veddio que sigue bastante mal.

Nota del DJ: sí yo también me sorprendí de que no entraran a saco en la dársena 4, pero debí pintárselo muy mal. Nos vemos en Diel…

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