Sesión 31 – Puertas sin Tesoros y Burros Quemados
El grupo de aventureros sigue explorando la cueva en busca de la espada, pero alargar tanto la aventura tiene funestas consecuencias.
Fecha: 2023-11-24
Asistentes:
- Verinder Silksmile (Perico)
- Brukril Battleminer (Tolanss)
- Clovis Underhill (Sku)
- Auhowle (Miguel Ángel)
No asistentes:
- Vivald Orgevald (Sirvent)
36 de Springrise – Morning
Dejamos que la criatura suba tranquilamente por las escaleras, para lo que nos pegamos todo lo que podemos contra las paredes para no entorpecer su avance y cuando dejamos de oír sus pasos respiramos más tranquilos.
Terminamos de bajar las escaleras y nos encontramos con una habitación con signos visibles de que ha estado habitada, hay ropa, muebles, y camastros en mal estado, además de un fuerte olor a ratas, pero no encontramos a ningún otro ser vivo.
Revisamos a fondo la habitación, buscando un cofre o algún otro lugar en el que pueda estar la espada que buscamos pero no encontramos nada.
Sin embargo, escuchamos algo de música que parece provenir de detrás de una de las paredes de la habitación, como si hubiera alguna puerta por la que se colara la música. Clovis, con la ayuda de Brukril y de Auhowle consigue localizar una puerta secreta gracias a una musiquilla que escucha Brukril.
Conseguimos abrir la puerta y llegamos a un pasillo, al fondo hay dos estatuas a cada lado del mismo, que dejan un estrecho paso entre ellas, aunque aparentemente no haya más salidas del pasillo. Verinder consigue intuir una trampa que está situada entre las dos estatuas y la marca para que nadie la haga saltar. Parece una trampa de con un veneno bastante potente.
Revisamos la habitación en busca de la espada que estábamos buscando pero una vez más no la encontramos.
Llevamos demasiado tiempo buscando la espada y está claro que no estamos consiguiendo más que perder el tiempo. Nos dirigimos todos a la salida cabizbajos y cuando salimos vemos que los dos burros Avorende y Escobar están muertos.
Los cadáveres están parcialmente calcinados. Rápidamente, atamos cabos y viene a nuestra cabeza el encuentro que tuvimos con la armadura de Teramalda. Es obvio que los animales no tuvieron tanta suerte como nosotros y han sucumbido al horror llameante de este vengativo ser errabundo.
Nos vemos en la obligación de cargar con todas las pertenencias que aún estaban en los burros y abandonar algo de equipo para intentar no ir sobrecargados.
Deberíamos encontrar algún lugar civilizado que nos permita recomponernos y si es posible, comprar otros mulos.
Verinder no deja de pensar en su hermano y si este estará en la ciudad esclavista junto al río.
Estado final de la exploración:
- 17 salas exploradas
- 4 tirada de avance intentada
- 3 tirada de riesgo lanzada
- 3 dados de Avance
- 0 dados de Riesgo
