SPACE 1889. Del origen del blues y de la devaluación de las piedras preciosas.

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Caballeros, mi nombre es O’Sand.

Soyun caballero docto caballero que actualmente da con sus huesos en la Royal Society al servicio de esta nuestra Reina Victoria. Se puede decir que soy un naturalista, amante de las formas que Dios creó, y ferviente detractor de las estúpidas ideas que este melenudo de Darwin ha  puesto en el candelero. Siempre hay gente que trata de crear teorías en base al escándalo que estas provocarán, viven del cuento una temporada y al final todo vuelve al orden natural de las cosas.

Sangre irlandesa y cristiana de verdad corre por mis venas, y si hay algo que puedo decir de los irlandeses es que saben repartir justicia, apreciar un buen whisky y reconocer la belleza. Ninguna de todas ellas se puede encontrar en la Royal. En particular, hay mucha ausencia de la última, con todos esos retratos de la Reina por doquier. Entiéndanme,  es difícil concentrarse, con esos ojillos saltones y esa particular belleza que me persigue por los vacíos y lujosos pasillos… me veo turbado y/o asustado continuamente. A esto, se debe añadir que con tanto aristócrata venido a menos, y delegando en sus criados cualquier tarea por insignificante que sea, la cosa se complica aún más. Me parece increíble la forma en que la endogamia afecta al desarrollo neuronal de estos nobles, que lo único que poseen es pasión por sus ombligos,  derechos y en general por la pasión que demuestran en atesorar terrenos en las generaciones pares y a perderlos en las impares. Mucho me temo que o cambian de actitud o sus cabezas rodarán al son de doctrinas más modernas y menos pueriles.

Entre estas y otras cosas, es así como mi vida transcurre en la Royal. Mis teorías, aunque certeras,  no tienen gran repercusión entre los distintos Conde Shithead, Marqués de Voidbrain y Vizcondes de Txorrapelada de la Royal, ahora bien, mis honorarios como mercader si tienen gran repercusión e importancia cuando se trata de pagar las facturas,  bien les viene que este Irlandés tenga orígenes burgueses. Mientras tanto, me veo obligado a mezclarme con algunos de ellos para tener acceso a ciertas herramientas y escritos de algunos de mis colegas. Para el desarrollo y confirmación de mis Teorías cuento con los ocasionales encuentros de otros soñadores como el que encarno, y es así como di con el Doctor Cyrus Grant, de las bárbaras tierras Americanas.

Nos citó en el club más moderno a unos cuantos, y es por ello que escribo estas líneas, en las que no sólo se confirmaron mis  teorías, sino que además proporcionará a la Tierra nuevas colonias, riquezas e incluso abrirá nuevas perspectivas en lo que a mano de obra se refiere, tan sólo lamento que esta última observación, prolongará la agonía de la decadente nobleza de este gran país. Como nota anecdótica, el origen del blues es original de este relato, y el motivo por el que ahora los diamantes ya no son tan codiciados tiene otro trato igual.

Dios salve a la Reina y le de a algún hombre la templanza y estómago suficiente como para engendrar herederos.

Nuevo Club Liberal. 17:00

En cuanto llegue al club ya pude ver que algo especial nos deparaba el destino, pues mi colega Cyrus Grant había citado en el Club a una dama, y es así como vi a algunos de estos nobles porfiando por tener una dama en su club. Las cosas están cambiando, y no siempre para bien.

Tomé un té, y con las nerviosas risas dieron paso los comentarios, rebuznos y maullidos de caballeros, nobles y plebe respectivamente y entre tanta algarabía dio comienzo nuestra reunión. Realizaré las presentaciones cambiando algunos nombres, pues como todos los genios, dispongo de grandes ideas, pero ando corto de memoria en lo relativo a cosas banales:

Cyrus Grant. Gran inventor de las tierras bárbaras, y anfitrión de la velada. (PNJ)

Macumba. Un negro enorme que resultó ser el sirviente personal de Cyrus. Carente de ideas y en general un buen hombre, aunque un poco bárbaro y como era de suponer, algo irascible. (PNJ)

Lord Junk. Un noblecillo venido a menos, de estos que piensan que todo en esta vida se resume a organizar y porfiar por la organización de los demás. Sabíamos de él que había explorado grandes continentes y se autoproclamo cazador – menudo bárbaro-. Así es como a día de hoy hombres incapaces de correr 50 yardas, o de freirse un huevo, se consideran deportistas de elite, aún cuando necesitan ayuda de otros hasta para abrocharse los calzones. (Sento)

Dr. Smith. Como yo, otro docto caballero versado en engranajes y el comportamiento de la materia. Si bien su campo (la física) puede resultar un tanto sospechoso a los ojos de Dios, este caballero se mostró respetuoso en todo momento, aunque hubo momentos en que me hizo dudar de su campo, finalmente lo demostró. (Perico)

Madame Touché. Mujer Noble donde las haya, y si bien se comportaba como toda una señora, sangre exploradora corría por sus venas, habiendo explorado ya planetas como Júpiter o Marte. Para ser una mujer, podemos decir que contaba con una gran experiencia. Se nota que la verdadera sangre noble corre por sus venas, o para ser más exactos, corrió por las venas de su marido, pues era viuda heredera de los títulos y los oros. (Clara)

Mr. Otilio. Mecánico de baja estofa, necesario para engrasar las diversas máquinas del Dr. Cyrus. Pensar que cada vez más estos personajes toman relevancia en la sociedad me pone enfermo, son individuos, que aun siendo temerosos de Dios venderían a su madre por un puñado de arena. Para colmo este hombre atesora un don para las máquinas y el bruto lo explota de manera comercial.  (Juan)

Así pues fue como nos propuso el doctor Cyrus que nos adentrásemos en un viaje sin precedente hasta la fecha. Se trataba de realizar un viaje a la luna, en una nave dotada de un motor de éter.

Notas: Explicaré brevemente para los incultos como funciona este motor, como todo el mundo sabe, el éter es aquel material que rellena los huecos donde no existe la materia. Suena algo incongruente, bien, pues vayan acostumbrándose, que la ciencia moderna no está hecha para todas las mentes. Es con este material de vacío, donde le motor de éter procesa el propio. Ha quedado ampliamente demostrado según principios termodinámicos que de donde no hay , no se puede sacar, y es por tanto es necesario calentar nuestro motor, esto se realiza mediante grandes espejos que sitúan su cáustica sobre el motor, lo que permite procesar el éter. En este caso se complementa con un diamante de gran pureza..El éter se expulsa a gran velocidad y esto produce el empuje necesario. El sol por tanto es necesario, es por eso que no ha sido posible explorar hasta el momento más allá de nuestro sistema solar. Para llegar al vacio-relleno de éter utilizaremos un globo aerostático que nos elevará en la atmósfera.

La misión consiste en realizar una exploración de la luna, ya que en contra de lo que todo el mundo imagina suponemos que existe cierto potencial en nuestro hermano satélite.

Finalmente todos aceptamos de bueno gusto, excepto el viejo y huraño Otilio, al que tuvimos que prometerle diamantes y otras sandeces varias.

Para el viaje, decidimos cargar con un conjunto de utensilios necesarios, ahora bien, en confianza caballeros, les recomiendo no viajar nunca con mujeres, nuestra buena noble (Madame Touché)  apareció con gramófonos, cajas de música y todo tipo de enseres “necesarios”. Bien sabe Dios que en un viaje de exploración todo lo vaya más allá de un juego de recambio de enaguas es un estorbo. Creo que Macumba, que tuvo que cargar con todos los trastos fue el que más se indignó. Lord Junk apareció con su séquito de criados, su panza, su pitanza y una escopeta de matar elefantes que por su tamaño bien te permitía empuñarla o blandirla contra los elefantes. Yo mi parte traté de llevar 400 kg de dinamita que tenía por casa, pero Cyrus, se negó a subirlos en la nave. Ciertamente la gente no entiende, es más peligrosa Madame Touché con 15 baúles de “mano” que yo con mi no llega a media unidad de medida de peso de dinamita (Tonelada).

Con estas partimos, y debo decir que resultó impresionante el aterrizaje del señor Grant. El cerebro humano es increíble. Como todo el mundo sabe, lo complejo de aterrizar el luna, es la ausencia de atmósfera, ya que no permite un descenso controlado mediante globo. Así pues el señor Cyrus realizó una arriesgada maniobra realizando un giro de 180º y acelerando en sentido opuesto al satélite. Un éxito rotundo, y que sin lugar a dudas, por su simpleza, cambiará la forma de aterrizar en sitios carentes de atmósfera.

Una vez posados sobre la luna, vimos el famoso resplandor (el aura-halo-fulgor) no lejos de nuestro alunizaje. Este pequeño resplandor, visible desde la tierra con aparatos precisos, era una incógnita, así pues nos decidimos acercarnos a investigar. Tengo la ligera sospecha de hemos sido engañados por Cyrus, ya que este alunizaje calculado en esta cara y tan cerca del “Halo” no podía ser fortuito.

Resulto ser que estábamos ante una brecha de varios kilómetros de profundidad, cuando estábamos bastante excitados, ya que efectivamente el fulgor provenía de su interior, el motor de éter empezó a toser.

Yo sabía que las posibilidades de que estuviésemos en una bolsa de alguna sustancia era la única explicación, así que sugería abrir el globo. Tengo que comentar que en este punto se demostró hasta qué punto el barbarismo está arraigado en nuestros compatriotas, que fue por ello que no se abrió el globo, hasta que la nave comenzó a caer a peso. Como todo el mundo sabe, los cuerpos en caída libre, aumentan su aceleración, y en contra a lo que pueda parecer lo hacen con una aceleración variable a razón de 1/R. Es decir, conforme el radio disminuye la aceleración crece y es de ahí de donde viene la famosa teoría de que cuando estamos más cerca del centro de un cuerpo celeste mayor se su gravedad L.

Es por eso mismo que es imposible alcanzar el centro de la tierra, allí existe un punto de singularidad con su radio en el que la gravedad es infinita, en ocasiones sueño que se colapsa sobre si mismo y todo es oscuridad, pero esa es otra historia… Así pues, amigos, los que éramos capaces de pensar, lo hacíamos en la única dirección posible : íbamos a morir!!!!, cuando la nave  se estampó contra un saliente de la brecha, que se estrechaba conforme se profundizaba.

Como consecuencia murió Macumba, no es que me alegre, pero tan pocas entendederas, una piel tan oscura y tanta agresividad no podían terminar de otra manera, o como dicen estos charlatanes de la Royal, “What comes around, Turns around”. Es posible que si hubiese cargado con la dinamita, otro destino le hubiese alcanzado.

Como estábamos convencidos de la existencia de atmósfera en esta brecha, se decidió abrir la escotilla, y efectivamente vimos que teníamos atmósfera, ahora bien, el globo había sido dañado y por tanto estábamos atrapados en la Luna…

Como veíamos claramente el resplandor en el fondo de la brecha, dejamos caer un baúl de Madame Touché por el acantilado y oímos como en su acelerada caída, la distancia era larga. Para más sorpresa vimos como al tocar fondo –al menos había uno- se oía como una explosión gelatinosa del infierno y algo parecido a una mancha solar fluorescente nos salpicó.

Tras un momento de tensión, pánico y júbilo decidimos poner en marcha la expedición. Todos cogimos lo imprescindible y empezamos a caminar. En nuestra bajada por el escarpado territorio encontramos unos hongos fluorescentes, que debían de ser los que generaban el fulgor. Estuvo muy acertada Madame Touché, que recordó hongos similares en sus expediciones y que por tanto confirmo la teoría de que tanto el fulgor como la atmósfera era gracias a estos hongos. Tomé muestras para estudiarlas más tardes en la Royal, preveo que si podemos conseguir que se reproduzca en cautividad, conseguiremos un gran avance. De momento llamaré a estos hongos StabiloBoss.

Seguimos con nuestro descenso, en cuanto vimos … Otra nave humano-facturada accidentada!!!. El júbilo y la pesadumbre se asentaron por igual en nuestros corazones; por una parte, esto significaba que no éramos los primeros, no éramos tan pioneros como pensábamos y de otra parte, los más ladronzuelos del grupo, no viendo más allá, ya pensaron en robar el globo que sin duda la nave tendría.

Finalmente la nave estaba abandonada, -6 años de polvo-, vimos huecos de rifles  (6) y lo más importante pudimos encontrar el cuaderno de bitácora. Tereshkova, el gran,  intrepido y algo sonado ruso, era el dueño de la expedición de 6 personas. Pudimos observar una cabina para rifles, que Lord Junk enseguida, a su noble manera acostumbrada, quiso tomar para sí. Quiso el destino que no quedase ningún rifle, o al menos así lo recuerdo yo.

Aunque sin duda el golpe más grande nos lo llevamos al comprobar que no existía globo alguno a nuestra disposición en esta nave. Así pues, tras un breve descanso, ya que habíamos estado descendiendo bastante y lo que antes era un peso ligero ahora era un gran peso. Notaba esto último sobre todo en la entrepierna, pues lo que mi suspensorio en terreno normal es capaz de dejar en suspensión, a esta profundidad parece no ser suficiente, y ya no es capaz de mantener en vilo, con la consiguiente molestia al caminar.

Seguimos bajando hasta que llegamos al fondo de la brecha, en la que pudimos observar que estaba plagada de estos hongos luminosos, y que la “erupción  lunar” que habíamos visto se debía a la explosión de estos hongos al contacto con la atmósfera, motivada principalmente por el golpe del baúl que lanzamos.

Sin más dilación nos pusimos a explorar los alrededores, todos buscando el globo salvo otro personaje que buscaba diamantes (Otilio) y nuestro caza-nobles (Lord Junk) que buscaba las escopetas de Tereshkova. Se debe decir que dichas escopetas no eran de factura rusa. ¿Qué patriota empuñaría las armas de un posible enemigo?.

En estas encontramos una obertura perfectamente circular en una de las paredes. Algún ignorante enseguida pensó que teníamos frente a nosotros una franquicia de Imaginarium Lunar (Dios sabrá que será eso, ¡Bárbaros!). Así pues nos adentramos, y fue así donde entramos en una sala completamente esférica con otras oberturas redondas al otro extremo. Cual fue nuestra sorpresa que oímos ajetreo proveniente de otras las otras salas, así fue pues como, amigo lector, hicimos el descubrimiento de los selenitas, de los que se puede ver un espécimen algo espachurrado en el Museo de Historia Natural.

Estos seres eran como grandes Mantis, con pinzas en los extremos de sus extremidades superiores. Con ojos saltones y compuestos, así como algún otro ojo simple entre los compuestos. De unos 4 o 5 pies de altura, y con unos organos prensiles en su boca, sin duda para masticar y manejar los hongos que habíamos visto con anterioridad. No comento esto por mi inmenso conocimiento en materia biológica, sino más bien por las manchas fluorescentes en torno a estos órganos…

Una vez hicimos aparición, intentamos comunicarnos con ellos con el objetivo de saber si se trataban de seres inteligentes o eran bestias. Conforme empezamos a hablar la atención llamó en las mentes de estos seres y empezaron a parlotear entre ellos. Los Klackons (así los bauticé) se comunicaban entre ellos mediante los chasquidos surgidos del rápido movimiento de sus pinzas y boca. Cual fue nuestra sorpresa que alguno de aquellos Klackons blandían picos y palas. Obra del demonio, sin lugar a dudas. Con estas y otras, apareció uno de aquellos especimenes que para nuestra sorpresa sabía hablar en cristiano, y la sorpresa fue mayor cuando lo vimos escoltado de dos klakcons más armados con los rifles que faltaban en la Tereshkova. Con estas el klackon, con un inglés bastante malo nos pidió que depusiéramos las armas. Y hasta aquí la historia de rifle de cazar elefantes de Lord Junk.

Cual fue mi sorpresa al ver que los selenitas nos llevaban preso, y antes nos presentaban a Tereshkov!!!

Como detalle comentar que Tereshkov tenía esclavizados a los selenitas y les obligaba a extraer diamantes de la luna. Menudo personaje.

Este viejo tenía un escritorio que había arrancado de su nave, y disponía de un despacho en el que parecía tratar sus asuntos. Si bien, podemos decir que la cordura había abandonado a este ser hace ya bastante, y entre risas, jadeos y mucho aire de grandeza nos encerró en una celda, y nos dio las gracias por traernos una nave. Este canalla nos pensaba dejar en la luna a nuestra suerte y como embajadores desarmados de la raza que esclavizó a los selenitas. Todo ello rodeado de selenitas. Parece que íbamos a pasar por nuestra propia inquisición lunar.

Ciertamente la prisión no estaba muy bien diseñada y los selenitas son fácilmente persuadibles, así pues nos hicimos con una escopeta de la Tereshkova y Lord Junk empezó a  ver elefantes por todas partes, tras un tenso y desesperado tiroteo, nos hicimos con todas las escopetas, así pues no quedaban selenitas armados. El selenita que sabía cristiano nos dio las gracias por liberarles, pues llevaban años esclavizados –6 nada más y nada menos-. Cantó a coro con toda su raza una curiosa melodía klakcnoera que más tarde dio origen al blues de Menphis.

Finalmente obligamos al viejo Tereshkov a darnos el globo de su nave, y Dios mediante, sentí que debía impartir justicia, así pues fue como disparé mi pistola a bocajarro contra el viejo loco, que Dios decidiese si su locura era eximente de su xenocidio o no, pero en cualquier caso, lo que allí maté no era ya un ser humano y decente.

Tras la ejecución convencimos a uno de los selenitas de que se viniera a la tierra con nosotros, aunque lo vi dudar y temblar ante el cuadro de la Reina Victoria que había en nuestra nave.

Yo por mi parte presupuse que en mi campo (biología) que no había peligro para el selenita en la tierra, ahora bien, mi colega Smith erró en su silencio, pues por una cuestión de peso el selenita murió aplastado durante el aterrizaje. Menos mal que finalmente solicité al selenita que sabía hablar que no viniese él, sino uno de sus compañeros. Creo que Cyrus se disgustó, pues no tenía a Macumba para limpiar los restos.

Mr. Otilio acarreó con dos puñados de diamantes y creo que los gastó todos en alcohol y mujeres, cosa que le llevó varios años…

Smith dormía el sueño de los ingenieros pensando en la pureza de los diamantes encontrados, y sobre todo, en su aplicación para la fabricación de naves como la de Cyrus en serie…

Madame Touché,  dormía sobre todo su equipaje y soñaba cosas que como caballero no puedo mentar…

Lord Junk, el muy cretino se sentó encima de los diamantes empuñando una escopeta, bien podría ser el próximo Tereshkova.

Cyrus conducía y conforme nos aproximábamos a Inglaterra el klackon empezó a chasquear como loco, hasta que el gran chasquido lo calló para siempre.

Y es así señores, como ahora todo el mundo conoce a los Selenitas de O’sand o Klackons, que grabaron un disco con uno de los gramófonos que Madame Touché olvidó en la luna y más tarde se consideró dicha grabación como originaria de Menphis y se le llamó blues, y de cómo con tanto diamante a día de hoy se ha devaluado algo. Es esta la fiel historia que este imparcial narrador vivió. Si leen alguna otra versión, ándense con ojo del autor, pues a buen seguro estará llena de inexactitudes, dislates, y exageraciones en general, y es que, como yo digo, Dios nos creo a su imagen y semejanza, poniendo exceso de empeño en algunos y compensando el anterior exceso con otros…

Mr. O’sand.

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2 comentarios to “SPACE 1889. Del origen del blues y de la devaluación de las piedras preciosas.”

  1. Delfar Says:

    Un resumen de partida muy divertido…

  2. leoblack Says:

    Me gusta que te guste. Algún *piiiip* se atrevió a criticarlo su extensión de manera velada 🙂

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