
| Juego | Pathfinder |
| Fecha | 22/06/2011 |
| Campaña | Rise Of The Runelords: Burnt Offerings. 5ª Sesión. |
| Lugar | Manises II |
| Asistentes | Juan (DJ), Leo (Mærvin), Lohen (Cionaodh), J.C. (Karil), Perico (Saia). |
Diario de Karil
Volvimos al pueblo donde nuestras heridas nos parecieron menos graves, pero nuestro corazón aún estaba temeroso de los que habíams vivido. Muertos que se levantan con el poder de un mago kobold loco. ¡Y sin el paladín en nuestras filas! Lo encontramos en la taberna, ligeramente afectado por la bebida o por la charla de Riilka (que también es posible) y nos sonrió con esa sonrisa carente de inteligencia que sabe poner cuando tenemos ganas de golpearle. Como siempre, no lo hicimos. Pusimos al herido, el miembro moribundo del campamento que había servido de cebo con tanta efectividad, al cuidado de la curandera (seguimos sin fiarnos mucho de la clériga). Descansamos una noche, algunos nos aseamos en la tina de aguas jabonosas de local (debo decir que no todos; su argumento fue que los muertos vivientes huelen peor).

Según nos contó Cuninghan, sobre las 4 de la mañana se produjo un incendio en la zona de los laboratorios, que están en la primera planta de la mansión. Al detectar el fuego desalojaron la mansión. Por suerte, pudieron controlarlo antes de que hubieran heridos y antes de que afectara a toda la mansión, sólo resultaron dañados los laboratorios.
Encontraron al evasivo Doctor Colbert, creían que por fin su vida volvía a la monotonía, a la tranquilidad, sus guardias, sus patrullas, su rancho,… pero no, Colbert tenía otro plan para ellos, o mejor dicho, Colbert tenía otro plan para sí mismo y como la vez anterior, su plan afectó a nuestros soldados.
